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Metro y Regiotram, las obras al “fiado” de fin de año

Alrededor de $17 billones de pesos se invertirán en el país en tres proyectos férreos que se espera que sean adjudicados antes de que termine el 2019, los cuales serán financiados, principalmente, con vigencias futuras, tanto de las gobernaciones y/o alcaldías involucradas, como de la Nación.

Uno de los proyectos es el Regiotram de Occidente, del que se recibirán ofertas hasta el próximo 25 de noviembre y según el sistema Secop II, el contrato sería firmado el 26 de diciembre. Cinco días antes en que se termine el Gobierno del actual gobernador Jorge Emilio Rey.

El trayecto del Regiotram está definido iniciar en el municipio de Facatativá y conectar además los municipios de Madrid y Mosquera con la Capital, la extensión será de 39,6 kilómetros empatando con el metro elevado de Peñalosa a la altura de la calle 26.

El contrato está calculado en $1,91 billones y se espera que en el 2023 movilice a 100.000 personas diariamente.

El metro elevado de Peñalosa

En el caso del metro elevado de Bogotá, este jueves se cerró el plazo para radicar ofertas económicas de las cinco sociedades que pujan por su construcción, las cuales están compuestas por un total de 29 empresas originarias de 12 países.

Los oferentes en la licitación son empresas multinacionales que hacen alianzas con constructoras colombianas y que deben probar que ya han hecho este tipo de obras a nivel mundial, y sobre todo, que tienen el músculo financiero para poder cumplir con el proyecto. El modelo de licitación fue recomendado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual se involucró directamente garantizando la financiación del proyecto.

La primera y hasta el momento única línea del Metro de Bogotá medirá 23,9 kilómetros y atravesará la ciudad desde el occidente hasta la Calle 72, en el sector del norte, en 27 minutos. Se espera que se muevan 1.050.000 personas durante el día.

El valor de la licitación de este proyecto es de $13,8 billones, aproximadamente, lo que incluye la construcción del viaducto -ya que se trata de un metro elevado- la edificación de las estaciones, las obras aledañas, la compra de los trenes y la operación durante 20 años.

El resto de la inversión, que está calculada en $2,4 billones, destinada a la compra de predios, el traslado de las redes de servicios públicos y la interventoría, correrá por cuenta del Distrito, a través de la Empresa Metro. Su construcción arrancaría en marzo del 2020 y el primer tren empezaría a rodar en el 2025.

Con el sol a sus espaldas, la Administración de Enrique Peñalosa dejará como legado una obra que según los expertos será simplemente un alimentador del sistema TransMilenio, la licitación internacional, sin embargo, tiene una demanda en la Sección Primera del Consejo de Estado que busca tumbar el proyecto del metro elevado de Bogotá. 

La demanda fue presentada por varios concejales miembros de la bancada del Polo Democrático que denunciaron irregularidades en la ejecución del Conpes 3900 por el cual se declaró la ejecución del proyecto. 

El tren automático de Rionegro

Otra obra importante es el llamado Tren Automático de Rionegro, licitación por $1,6 billones, de los cuales el 84% son recursos públicos. 

El trazado cubrirá una ruta de 16,7 kilómetros, cuya área de influencia cubre a nueve municipios entre el sector de Belén y el aeropuerto Internacional José María Córdova. Se espera que este sistema mueva a 49.000 personas cada día.

Esta obra también está en la lupa de los observadores por los antecedentes inmediatos de obras fracasadas como la Hidroeléctrica de Hidroituango y más lejos los problemas de corrupción y sobrecostos que tuvo la construcción del metro de Medellín.

Octubre 3 de 2019

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Escrito por en 3 octubre, 2019. Archivado en NACIÓN. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.