
Bogotá — Una jornada política en la localidad de Fontibón terminó en tragedia luego de que el senador y precandidato presidencial por el Centro Democrático, Miguel Uribe Turbay, fuera víctima de un atentado a tiros durante un acto de campaña en el barrio Modelia.
Según información preliminar, Uribe Turbay fue atacado por la espalda mientras se encontraba rodeado por simpatizantes. El congresista habría recibido al menos dos disparos en la cabeza, lo que obligó a su traslado de urgencia a la Clínica Colombia, donde permanece en estado delicado. Dos personas más resultaron heridas en el hecho.
El lugar fue acordonado por las autoridades y, según confirmó el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, uno de los presuntos atacantes fue capturado en el sitio. “El senador Miguel Uribe está siendo atendido de urgencia. Toda la red hospitalaria de Bogotá está en alerta en caso de requerir un traslado. Mi solidaridad con él y su familia”, expresó el mandatario distrital.
Las reacciones al atentado no se hicieron esperar y generaron un amplio rechazo desde distintos sectores políticos del país. La ministra de Relaciones Exteriores, Laura Sarabia, señaló en su cuenta de X: “La violencia nunca podrá ser el camino. Rechazo de forma contundente el atentado contra Miguel Uribe. Nada justifica el uso de la violencia en una sociedad que busca construir en paz”.
Desde el Gobierno Nacional, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, condenó el hecho y anunció una recompensa de hasta $3.000 millones por información que permita dar con los responsables. “Atentar contra la vida de un dirigente político es atentar contra el país y su democracia. Ordené a la Fuerza Pública desplegar todas sus capacidades para esclarecer con urgencia los hechos”, afirmó.
Por su parte, el ministro del Interior, Armando Benedetti, también expresó su apoyo: “Solidaridad con Miguel Uribe Turbay y su familia en este difícil momento. Lo conozco desde muy joven y le tengo todo el afecto. Rechazamos los actos de violencia”.
Desde la oposición, el expresidente Iván Duque se pronunció con contundencia: “Toda mi solidaridad con Miguel Uribe Turbay y su familia. Rechazamos este acto cobarde y exigimos una pronta investigación. La violencia no puede tener espacio en nuestra democracia”.
También reaccionaron figuras políticas cercanas al oficialismo. El exministro del Interior, Juan Fernando Cristo, calificó el hecho como un “golpe mortal a la democracia” y advirtió sobre la necesidad de frenar la violencia verbal que puede escalar en violencia física. El excanciller Luis Gilberto Murillo, por su parte, pidió garantizar el libre ejercicio político en Colombia.

El país entero permanece en alerta y consternación, mientras las autoridades avanzan en la investigación. En redes sociales, se han difundido imágenes del presunto atacante capturado por la Policía, aparentemente con una herida en la cabeza. Hasta ahora, se desconoce la identidad del segundo sospechoso, quien estaría siendo buscado activamente.
La salud del precandidato sigue siendo motivo de preocupación nacional. Su equipo ha pedido respeto y prudencia mientras se espera un parte médico oficial.