La Sala Plena del Consejo de Estado dio luz verde a la solicitud de pérdida de investidura contra el congresista del Pacto Histórico, David Racero, por un caso relacionado con supuestas irregularidades en contrataciones en el SENA. La admisión marca el inicio de un proceso judicial que podría culminar en la destitución del representante.
El Consejo de Estado, a través de su Sala Plena de lo Contencioso Administrativo, admitió formalmente la solicitud de pérdida de investidura presentada por el ciudadano Samuel Ortiz contra el representante a la Cámara David Racero, actual congresista del Pacto Histórico. Esta decisión judicial representa el primer paso en un proceso que podría resultar en la destitución del legislador por posibles inhabilidades o faltas éticas.
La providencia fue emitida por el magistrado ponente Jorge Iván Duque, quien determinó que la solicitud cumplía con los requisitos establecidos en la Ley 1881 de 2018. Con esta admisión, se abre la etapa procesal que permitirá evaluar si existen causales para decretar la pérdida de investidura del congresista.
De acuerdo con el auto, Racero podrá pronunciarse por escrito y presentar pruebas en su defensa tras la notificación oficial. Esta solicitud se origina a partir de una indagación previa de la Procuraduría General de la Nación, que involucra también al actual director del SENA, Jorge Eduardo Londoño Ulloa, por presuntas irregularidades en procesos de contratación dentro de la entidad.
Aunque Racero ha negado públicamente haber solicitado cargos o influido para favorecer a familiares, mensajes de texto y grabaciones de audio que han salido a la luz contradicen su versión. Incluso, el propio congresista admitió haber presentado a su tío ante el director del SENA, aunque asegura que no intervino en asignaciones laborales.
El caso sigue en etapa preliminar, pero se perfila como un nuevo escándalo que podría tener impacto político dentro del Pacto Histórico y en el panorama legislativo nacional.