El Concejo Municipal de Soacha aprobó el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial con 17 votos a favor y 2 en contra. El documento establece las reglas para el crecimiento urbano, la vivienda, la movilidad, los servicios públicos, el espacio público, la protección ambiental y el desarrollo económico de Soacha durante los próximos años.
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Después de más de dos décadas sin una actualización integral de su modelo de ordenamiento territorial, Soacha dio un paso considerado histórico con la aprobación de su nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) por parte del Concejo Municipal.
La iniciativa recibió 17 votos a favor y 2 en contra, con lo que quedó aprobado el documento que establece las principales reglas para orientar el crecimiento y desarrollo del municipio.
El nuevo POT busca responder a las transformaciones que ha experimentado Soacha durante los últimos años y establece lineamientos relacionados con expansión y crecimiento urbano, vivienda, movilidad, servicios públicos, espacio público, protección ambiental y desarrollo económico, entre otros aspectos.
Durante el debate, concejales que respaldaron la iniciativa destacaron la importancia de actualizar las normas de ordenamiento, al considerar que el instrumento vigente no respondía a las condiciones actuales del municipio.
Uno de los concejales defensores del proyecto señaló que el POT que regía al municipio correspondía al año 2000 y que, después de 26 años, Soacha enfrentaba nuevas realidades y necesidades que requerían una actualización.
Según lo expresado durante la discusión, el proceso incluyó varias proposiciones presentadas por el sector que intervino en favor del proyecto. Los promotores también destacaron el trabajo realizado frente a la comunidad y defendieron el trámite como un ejercicio de discusión pública y transparencia.
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Un debate que dividió al Concejo
La aprobación, sin embargo, no estuvo exenta de cuestionamientos. Los dos votos negativos reflejaron las diferencias existentes alrededor del modelo de ciudad que plantea el nuevo POT y de sus posibles efectos sobre el territorio.
Entre las principales críticas expuestas durante el debate se encuentran la posibilidad de una expansión urbana sin suficiente planificación, las condiciones de disponibilidad de agua, la regulación de la actividad minera y los efectos que el nuevo ordenamiento podría generar sobre el desarrollo inmobiliario.

Uno de los sectores opositores manifestó su desacuerdo con el proyecto al considerar que no ofrece suficientes garantías frente al abastecimiento de agua y que mantiene vacíos en materia de regulación minera.
También cuestionó el modelo de crecimiento urbano planteado y advirtió que algunas de las decisiones podrían favorecer intereses particulares relacionados con el desarrollo inmobiliario.
Otro de los cuestionamientos apuntó a la manera en que se desarrolló la discusión del POT. Desde esta posición se sostuvo que el municipio habría desaprovechado la oportunidad de adelantar un debate más amplio sobre el futuro de Soacha y se cuestionó que determinadas decisiones pudieran beneficiar principalmente al sector constructor.

El futuro de Soacha queda marcado por el nuevo POT
Más allá de las posiciones enfrentadas, la aprobación del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial de Soacha representa un cambio en las reglas con las que el municipio deberá orientar su crecimiento durante los próximos años.
El POT será una herramienta para definir dónde y cómo podrá crecer la ciudad, qué áreas deberán destinarse a vivienda, infraestructura y actividades económicas y cuáles deberán contar con medidas de protección ambiental.
También tendrá incidencia en asuntos estratégicos como la movilidad, los servicios públicos, el espacio público y la planificación del suelo.
La aprobación deja ahora el reto de convertir las disposiciones contenidas en el documento en acciones concretas de planificación y desarrollo urbano.
Mientras los concejales que respaldaron el proyecto consideran que el nuevo POT permitirá ordenar el crecimiento de Soacha y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, los sectores críticos mantienen sus reparos sobre el modelo de expansión, el acceso al agua, la actividad minera y la eventual incidencia del sector privado en el desarrollo del territorio.
Así, el nuevo POT inicia una nueva etapa para Soacha y abre un periodo en el que sus decisiones de ordenamiento deberán traducirse en obras, infraestructura, servicios y condiciones de desarrollo para una ciudad que enfrenta importantes desafíos de crecimiento.