Diez representantes de víctimas fueron certificados como “Formadores para Formadores”, un proceso que busca multiplicar conocimientos, fortalecer liderazgos y promover una participación más informada en los territorios.
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Diez integrantes de la Mesa Departamental de Participación Efectiva de Víctimas de Cundinamarca recibieron la certificación que acredita su proceso de formación como “Formadores para Formadores”, una iniciativa orientada a fortalecer las capacidades de los representantes de víctimas para compartir sus conocimientos con otros líderes y comunidades del departamento.
La certificación fue entregada con la participación del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), entidad encargada del proceso de certificación de competencias en la Norma de Paz, y contó con el acompañamiento de la Sparkassenstiftung Alemana Latinoamericana y el Caribe, representada por la doctora Leidy Aguilar.
El proceso de formación busca proporcionar a los representantes de las víctimas herramientas que les permitan multiplicar conocimientos, fortalecer el liderazgo comunitario y promover una participación más informada en los diferentes espacios institucionales y sociales.
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Durante la jornada, el secretario de Gobierno y Seguridad Ciudadana de Cundinamarca, Luis Fernando Navarro Jiménez, destacó la importancia de fortalecer la preparación de quienes representan a las víctimas en los territorios.
“El gobernador ha sido insistente en que debemos dar la mejor preparación y capacitación. Hoy contamos con la cooperación internacional y el SENA para formar líderes que puedan llevar estos conocimientos a sus territorios”, señaló el funcionario.
Memoria histórica como herramienta de participación
El encuentro también permitió presentar los resultados de la estrategia Memoria, Reconciliación y Acción, iniciativa que busca preservar los relatos y experiencias de las víctimas del conflicto armado en Cundinamarca.
Entre los resultados se destacó la entrega de Narrativas Cundinamarquesas, una publicación elaborada a partir de testimonios recopilados en diferentes municipios del departamento y que recoge las experiencias de quienes vivieron hechos relacionados con el conflicto.
También fueron presentados los resultados de los talleres de memoria histórica, desarrollados como espacios para recuperar testimonios, reconocer las experiencias de las víctimas y contribuir a la construcción de memoria colectiva.
“Preservar la memoria es muy importante para que no se vuelvan a repetir esos hechos de victimización. Esperamos llevar este documento a la academia, bibliotecas y colegios, para que se conozca, desde la perspectiva de las víctimas, lo ocurrido durante el conflicto en Cundinamarca”, agregó Navarro Jiménez.
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Formación para fortalecer a las comunidades
La jornada combinó formación, certificación y construcción de memoria histórica, con el propósito de fortalecer la participación de las víctimas en los espacios institucionales y comunitarios.
Los diez representantes certificados asumirán ahora el papel de multiplicadores de los conocimientos adquiridos, llevando las herramientas aprendidas a sus comunidades y a otros representantes de víctimas.
La estrategia busca, de esta manera, ampliar el conocimiento sobre los derechos de las víctimas, fortalecer sus liderazgos y facilitar una participación más activa en los procesos que se desarrollan en los diferentes territorios de Cundinamarca.