El Ideam advierte temperaturas hasta 2,5 °C por encima del promedio histórico y déficit de precipitaciones en varias regiones del país.
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Colombia afrontará durante octubre un escenario climático marcado por temperaturas superiores al promedio histórico y un déficit de lluvias, de acuerdo con las proyecciones divulgadas por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima que la temperatura media del aire estará entre 1,0 °C y 2,5 °C por encima del promedio registrado entre 1991 y 2020, con los incrementos más significativos previstos para las regiones Andina y Caribe.
Al mismo tiempo, se espera una reducción de las precipitaciones en buena parte del territorio nacional. El déficit podría ser especialmente significativo en las regiones Caribe, Andina, Pacífica y Orinoquía, donde en algunas zonas la disminución podría alcanzar hasta 150 milímetros frente a los valores históricos.
Menos lluvias, pero no ausencia de precipitaciones
El Ideam aclaró que un déficit de lluvias no significa que dejará de llover. El término hace referencia a que los acumulados de precipitación serán inferiores a los valores habituales para esta época del año.
De hecho, los pronósticos indican que durante octubre y noviembre todavía se presentarán lluvias importantes en diferentes sectores del país, aunque no serán suficientes para compensar completamente el déficit que se registra en algunas regiones.
Esta situación mantiene la atención sobre posibles efectos relacionados con la disponibilidad de agua, las actividades agrícolas y el riesgo de incendios, pero también obliga a mantener vigilancia sobre otros eventos asociados a las lluvias, como crecientes súbitas, inundaciones y movimientos en masa.

Esta es una imagen infrarroja de satélite que muestra Colombia desde el espacio, utilizada para observar la temperatura de las nubes y de la superficie terrestre y analizar en tiempo real las condiciones atmosféricas del país.
El Niño no alcanzaría la intensidad de un “Súper El Niño”
A pesar del incremento de las temperaturas y del déficit de precipitaciones, las condiciones actuales indican que Colombia no llegaría a enfrentar un “Súper El Niño”, como se había planteado inicialmente en algunos escenarios internacionales.
Los expertos explican que el comportamiento observado en el territorio nacional ha sido de intensidad moderada, debido, entre otros factores, a que las lluvias no han desaparecido por completo.
Durante finales de agosto y septiembre, por ejemplo, se registraron episodios de lluvia en departamentos de la costa norte como Cesar, Magdalena y Bolívar. Aunque los volúmenes estuvieron por debajo de los promedios habituales, estas precipitaciones contribuyeron a disminuir parcialmente los efectos de la sequía.
El Niño estará alcanzando su pico máximo durante los meses de diciembre y enero. No obstante, se proyecta que siga habiendo lluvias significativas en octubre y noviembre, lo cual facilitará un poco la atenuación del evento climático.
El fenómeno alcanzaría su mayor intensidad entre diciembre y enero
Las proyecciones indican que diciembre de 2026 y enero de 2027 serían los meses en los que El Niño alcanzaría su mayor intensidad.
Sin embargo, el comportamiento registrado hasta ahora en Colombia permite descartar, al menos por el momento, un escenario de intensidad extrema a escala nacional. Aunque organismos internacionales como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) habían contemplado la posibilidad de un evento más fuerte, esa situación no se ha materializado con la misma intensidad sobre Colombia y el norte de Sudamérica.
Esto no significa que las condiciones sean iguales en todo el mundo. En otras regiones, como Australia, los modelos meteorológicos muestran condiciones asociadas a un episodio de El Niño de mayor intensidad.
¿Qué se espera para 2027?
Las previsiones climáticas apuntan a que las precipitaciones podrían volver a ubicarse por encima del promedio durante febrero y marzo de 2027, mientras que en abril comenzaría una normalización gradual del episodio climático.
Más allá de los próximos meses, los expertos también advierten sobre un posible cambio en el comportamiento de los ciclos de lluvias en Colombia.
De acuerdo con los registros históricos, el país ha experimentado periodos de aproximadamente 20 a 25 años con una mayor producción de lluvias, seguidos por etapas similares caracterizadas por un déficit de precipitaciones.
Según estos registros, el periodo de mayores cantidades de lluvia habría comenzado alrededor de 1999 y estaría llegando a su final, lo que abriría la posibilidad de que entre 2028 y 2029 Colombia ingrese en una etapa de mayor déficit de precipitaciones y una recurrencia más frecuente del fenómeno de El Niño.
Vigilancia durante los próximos meses
El escenario previsto para octubre obliga a mantener la vigilancia sobre la disponibilidad de agua y las condiciones de los ecosistemas, especialmente en las zonas donde el déficit de lluvias sea más pronunciado.
Aunque las precipitaciones no desaparecerán y se esperan episodios de lluvia durante octubre y noviembre, el aumento de las temperaturas y la reducción de los acumulados frente a los promedios históricos podrían incrementar la presión sobre los recursos hídricos y las actividades agropecuarias.
Por ello, las autoridades deben mantener el llamado a prepararse no solamente para los efectos asociados a la sequía y las altas temperaturas, sino también para los eventos extremos que puedan presentarse durante los periodos de lluvia.
Fuente: BOGOTA ILUSTRADA