Manifestaciones pacíficas en las principales ciudades expresaron rechazo a las políticas del mandatario, sus medidas de seguridad y sus acercamientos con Estados Unidos e Israel.
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Miles de personas salieron a las calles de las principales ciudades de Colombia este miércoles 14 de octubre de 2026 para protestar contra el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, en la primera jornada nacional de movilizaciones convocada por sectores de la oposición, sindicatos, comunidades indígenas, estudiantes y organizaciones feministas.
Las manifestaciones transcurrieron de manera pacífica, en medio de cuestionamientos a las políticas de seguridad del mandatario, preocupaciones por los derechos humanos y temores de retrocesos en las reformas sociales impulsadas durante el Gobierno de Gustavo Petro (2022-2026).
Rechazo a las políticas del Gobierno

Las movilizaciones fueron promovidas por sectores de la oposición liderados por el expresidente Gustavo Petro. En las calles, los participantes expresaron su inconformidad con las decisiones del nuevo Gobierno, que asumió el poder hace dos meses.
Entre las principales preocupaciones de los manifestantes figuran las políticas de mano dura, la protección de los derechos humanos y la continuidad de las reformas sociales relacionadas con el acceso gratuito a la educación pública, los incrementos del salario mínimo y los beneficios laborales establecidos durante la administración anterior.
En Bogotá, algunos ciudadanos manifestaron temor por lo que consideran posibles retrocesos en derechos adquiridos. Unzo Vargas, funcionario de 44 años, expresó su preocupación por el futuro de las garantías de la comunidad LGBTIQ+ mientras participaba en la movilización con una bandera arcoíris.
Cuestionamientos por las relaciones con Estados Unidos e Israel
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Otro de los motivos de las protestas fue el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Israel, interrumpidas durante el Gobierno de Petro, así como los acercamientos de la administración de De la Espriella con el Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump.
Algunos manifestantes consideran que estas decisiones pueden comprometer la soberanía nacional y cuestionan el rumbo de la política exterior colombiana.
Durante la jornada, participantes ondearon banderas palestinas y en Bogotá se registró la quema de una bandera de Estados Unidos. También se sumó a las manifestaciones el senador de izquierda Iván Cepeda, quien perdió las elecciones presidenciales por menos de un punto porcentual, según el reporte original.
Preocupación por el uso de la fuerza en las protestas
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La jornada se desarrolló en medio de inquietudes por un decreto expedido el martes por el presidente, que flexibiliza el uso de la fuerza por parte de las autoridades ante situaciones de daños o bloqueos de vías.
De la Espriella defendió la medida al señalar que busca combatir lo que calificó como “terrorismo urbano disfrazado de protesta”. Sin embargo, algunos participantes consideraron que la disposición podría generar temor entre quienes desean ejercer su derecho a la movilización.
En Bogotá, el tráfico se mantuvo tranquilo, favorecido por el llamado de algunas empresas al teletrabajo y la suspensión de clases en determinados colegios.
Comunidades indígenas rechazan regulación de su guardia

Las comunidades indígenas también participaron en las movilizaciones para expresar su oposición a un proyecto de regulación de la guardia indígena, organización civil encargada de la defensa de los territorios ancestrales, especialmente en regiones afectadas por el conflicto armado.
José Joy Martenorio, coordinador del Consejo Regional Indígena del Cauca, cuestionó las políticas del mandatario hacia estos pueblos y afirmó que el Gobierno no representa sus intereses.
La protesta se produjo en un contexto de persistencia de la violencia en el Cauca, departamento afectado por la presencia de grupos armados ilegales y estructuras vinculadas al narcotráfico.
Cuestionamientos por transparencia y Estado laico

La oposición también ha planteado interrogantes sobre el manejo de los recursos privados destinados a atender a los damnificados del terremoto que sacudió el occidente del país el pasado 10 de agosto. Las críticas se centran en la transparencia de los fondos administrados por la esposa del presidente, encargada de gestionar esas ayudas.
A estas controversias se suman cuestionamientos por las frecuentes referencias religiosas del mandatario en actos públicos y al cierre de sus intervenciones, incluido el uso de la expresión “¡Viva Cristo Rey!”.
Los sectores críticos consideran que estas manifestaciones generan preocupación sobre la separación entre el Estado y la religión, principio que sustenta el carácter laico de las instituciones colombianas.
Las marchas de este miércoles constituyeron la primera jornada nacional de protestas contra el Gobierno de De la Espriella, en medio de un escenario de confrontación política por sus decisiones en materia de seguridad, política exterior, derechos sociales y relación con las comunidades indígenas.