CAR y PNUD fortalecen acueductos comunitarios y restauran microcuencas para garantizar la seguridad hídrica en zonas rurales del municipio.
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La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) avanzan en una estrategia de conservación de las fuentes abastecedoras de agua en Villeta, con una inversión proyectada cercana a los $1.500 millones para proteger microcuencas, restaurar ecosistemas y fortalecer la gestión comunitaria del recurso hídrico.
A través del proyecto Entornos Sostenibles para la Seguridad Hídrica y la Gobernanza del Agua, las entidades trabajan con organizaciones comunitarias para impulsar acciones de conservación y mejorar la capacidad de las comunidades rurales para proteger las fuentes de las que dependen sus acueductos.
Del total de los recursos, $981.845.000 ya están comprometidos mediante acuerdos con nueve organizaciones, mientras se proyecta una inversión adicional cercana a los $500 millones para ampliar las intervenciones en el municipio.
Nueve organizaciones avanzan en la conservación
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Actualmente, nueve organizaciones comunitarias cuentan con acuerdos de subvención de bajo valor y acuerdos de conservación en fase de implementación. Además, cinco organizaciones se encuentran en proceso de vinculación y formulación de proyectos, con una inversión prevista cercana a los $500 millones.
Entre estas últimas se encuentran la Junta Administradora del Acueducto Interveredal Cune; la Asociación del Acueducto Comunitario La Tetilla, de la vereda San Isidro Parte Alta; la Asociación de Suscriptores del Acueducto de Salitre Blanco Bajo; la Asociación de Usuarios del Acueducto de El Chorrillo, y la Asociación de Suscriptores del Servicio de Acueducto Payandé Alto, en la vereda Payandé.
La iniciativa busca ampliar la participación de las comunidades en la protección de las microcuencas y promover prácticas que favorezcan la recarga, regulación y disponibilidad del agua.
Más de 10.000 árboles sembrados
Entre los resultados del proyecto se destaca la siembra de más de 10.000 árboles nativos, el avance en la restauración activa de 26 hectáreas y la instalación de cuatro kilómetros de aislamiento protector en áreas estratégicas de las microcuencas abastecedoras.
También se han establecido parcelas agroforestales, construido casas de semillas para conservar material vegetal local y entregado kits comunitarios para monitorear la calidad del agua.
Estas acciones se complementan con procesos de formación para fortalecer las capacidades organizativas y la participación ciudadana en las decisiones relacionadas con la protección del recurso hídrico. Según las entidades, más de 7.000 personas de las áreas de influencia de las organizaciones vinculadas se benefician del fortalecimiento de los acueductos comunitarios.

“Garantizar la seguridad hídrica de nuestro territorio exige mucho más que proteger las fuentes de agua: requiere trabajar de la mano con las comunidades que las cuidan y que dependen de ellas”, afirmó Nidia Riaño, directora de Cultura y Gobernanza Ambiental de la CAR.
La funcionaria señaló que la alianza con el PNUD y las organizaciones comunitarias busca convertir la conservación de las microcuencas en resultados concretos para la población, mediante la restauración de áreas estratégicas, la siembra de especies nativas y el fortalecimiento de los acueductos rurales.
Con esta estrategia, la CAR y el PNUD buscan consolidar la participación comunitaria en la gestión ambiental y contribuir a la protección de las fuentes de agua que abastecen a las comunidades rurales de Villeta y sus alrededores.