¿Dolor muscular o lesión? Aprenda a identificar las señales de alerta

No todas las molestias después de hacer ejercicio indican una lesión. Expertos explican cómo diferenciar el dolor muscular normal de los síntomas que requieren descanso o atención médica.

Volver al gimnasio o retomar la actividad física después de una pausa suele provocar molestias musculares, pero no siempre son motivo de preocupación. El dolor muscular de aparición tardía (DOMS) suele presentarse entre 12 y 48 horas después del ejercicio, alcanza su mayor intensidad entre las 24 y 72 horas y desaparece progresivamente en los días siguientes.

Según Luisa Fernanda Cárdenas, docente de Entrenamiento Deportivo de Areandina, este dolor es difuso, afecta generalmente ambos lados del cuerpo y mejora con actividad física suave. Sin embargo, advierte que un dolor agudo, localizado, que aparece durante el ejercicio o se acompaña de sensación de desgarro puede indicar una lesión.

Las señales de alerta incluyen inflamación evidente, deformidad, enrojecimiento, aumento de temperatura, debilidad marcada, incapacidad para mover la articulación o soportar peso, además de hormigueo o pérdida de sensibilidad. En estos casos, se recomienda acudir a valoración médica.

Si la molestia es leve, es posible mantener actividad física de baja intensidad y favorecer la recuperación activa. En cambio, si el dolor aumenta, limita el movimiento o persiste más de una semana sin mejoría, lo más prudente es suspender el entrenamiento y consultar con un especialista.

Los expertos también aconsejan aplicar reposo relativo, hielo durante las primeras 24 a 48 horas si existe inflamación, compresión suave y elevación de la extremidad afectada cuando haya hinchazón. Escuchar las señales del cuerpo es clave para evitar que una molestia pasajera se convierta en una lesión de mayor gravedad.