El equipo cardenal no pudo hacer valer su localía y empató 0-0 ante Vasco da Gama en Bogotá, por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Ahora deberá buscar la clasificación en territorio brasileño.
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Si a Independiente Santa Fe le gusta la adversidad, sufrir hasta el último minuto y convertir sus partidos en capítulos de angustia, el escenario que le espera en la Copa Sudamericana parece hecho a su medida.
El conjunto cardenal empató 0-0 con Vasco da Gama en El Campín, en el partido de ida de los cuartos de final, y ahora tendrá que viajar a Brasil sin ventaja para buscar allí su clasificación a las semifinales del torneo continental.
Santa Fe sabía que no podía desperdiciar oportunidades. Aunque Vasco llegó a Bogotá con varios jugadores suplentes, el conjunto brasileño demostró desde el comienzo que no estaba dispuesto a regalar nada y que la altura no sería un obstáculo determinante.
El equipo dirigido por Pablo Repetto salió con una propuesta ofensiva, con Fagúndez, Hugo Rodallega, Obrian y Rivaldo buscando generar peligro desde los primeros minutos.
Gol de Scarpeta que terminó anulado por el VAR
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La primera gran emoción de la noche estuvo en los pies de Iván Scarpeta. El defensor se elevó dentro del área y conectó un potente cabezazo que terminó en el fondo de la red.
El estadio estalló. Scarpeta celebró lo que parecía ser el primer gol cardenal y la afición comenzó a festejar, pero la alegría duró poco.
El VAR detectó un milimétrico fuera de juego y el tanto fue invalidado. El grito de gol quedó convertido en frustración para los hinchas de Santa Fe.
La acción, sin embargo, pareció darle confianza al conjunto capitalino, que continuó buscando el arco brasileño.
Poco después, Helibelton Palacios tuvo otra oportunidad. El lateral apareció por la banda derecha, avanzó hacia el área y quedó en posición favorable para rematar, pero terminó enviando la pelota por encima del arco.
Fue una de esas oportunidades que en una serie tan cerrada pueden terminar pesando.
Vasco también llevó peligro
Mientras Santa Fe intentaba imponer condiciones, Vasco da Gama encontró espacios para atacar y puso a prueba en varias ocasiones al joven arquero Asprilla, quien venía de ser protagonista en la serie ante River Plate.
Uno de los momentos de mayor tensión llegó cuando Jardim, arquero de Vasco, intentó sorprenderlo con un remate desde prácticamente su propia área.
Asprilla reaccionó rápidamente, retrocedió varios pasos y alcanzó a estirar el brazo para evitar que la pelota terminara dentro de su arco.
El guardameta cardenal volvió a responder minutos después ante un remate de Rodríguez, confirmando que atraviesa un buen momento y que es una de las principales garantías de Santa Fe bajo los tres palos.
Santa Fe salió con otra actitud en el segundo tiempo
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Para la segunda mitad, el conjunto bogotano salió con una actitud diferente.
Santa Fe adelantó sus líneas, comenzó a circular mejor la pelota y buscó con mayor insistencia el arco brasileño. Fagúndez empezó a tener mayor participación en la generación ofensiva y los cardenales parecían entender que ganar en Bogotá era prácticamente una obligación si querían viajar a Brasil con tranquilidad.
Sin embargo, el impulso inicial comenzó a perder fuerza con el paso de los minutos.
Vasco, que tampoco mostraba demasiada intención de arriesgar, parecía sentirse cómodo con el empate. El conjunto brasileño sabía que tendría la ventaja de jugar el partido definitivo en casa y comenzó a esperar para aprovechar cualquier espacio al contragolpe.
Fue así como Spinelli tuvo una opción muy clara para poner a ganar a Vasco, pero nuevamente apareció Asprilla para salvar a Santa Fe.
Fagúndez estuvo cerca del gol de la noche
Santa Fe mantuvo el dominio territorial y Repetto movió el banco en busca de mayor profundidad. Lovera ingresó para fortalecer el ataque, mientras el equipo intentaba encontrar el espacio que le permitiera romper el cerrojo brasileño.
Rodallega también tuvo su oportunidad, pero su remate terminó afuera.
La afición no dejó de alentar y desde las tribunas comenzó a escucharse con fuerza el tradicional: “¡Vamos, vamos, vamos, Santa Fe!”
El mensaje pareció llegarle especialmente a Fagúndez.
El uruguayo, uno de los jugadores más destacados del equipo en los últimos partidos, recibió el balón y sacó un potente zurdazo que llevaba destino de gol. El remate venció al arquero Jardim, pero terminó estrellándose violentamente contra el travesaño.
La pelota picó cerca de la línea y salió.
Fue quizás la oportunidad más espectacular de la noche.
El cierre fue dramático
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Sobre el minuto 70, Santa Fe recuperó energía y volvió a presionar.
Obrian se convirtió en uno de los principales dolores de cabeza para la defensa brasileña, mientras los volantes Jhojan Torres y Daniel Torres también comenzaron a incorporarse al ataque.
Repetto agotó sus alternativas con los ingresos de Mafla, Zapata y Bustos, intentando encontrar el gol que le permitiera al conjunto bogotano viajar a Brasil con una mínima ventaja.
Pero el tiempo se agotaba.
Y cuando parecía que la pelota finalmente podía entrar, apareció la figura del arquero visitante.
En los últimos minutos, Santa Fe tuvo dos oportunidades prácticamente consecutivas. Primero fue Fagúndez, con un cabezazo a corta distancia; después apareció Rodallega, también de cabeza.
En ambas ocasiones, Jardim respondió de manera extraordinaria y evitó la caída del arco de Vasco da Gama.
El 0-0 terminó siendo inamovible.
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Santa Fe tendrá que buscar la clasificación en Brasil
El empate deja un sabor amargo en el conjunto cardenal. Santa Fe tuvo opciones para ganar, especialmente en el segundo tiempo, pero volvió a encontrarse con un problema que en esta clase de series puede resultar determinante: la falta de contundencia.
Ahora, el panorama es mucho más exigente.
El equipo bogotano tendrá que viajar a Brasil para disputar el partido de vuelta sin ventaja y ante un Vasco da Gama que contará con el respaldo de su afición.
La presión será enorme y cualquier error puede costar la eliminación.
Pero si algo ha demostrado Santa Fe en esta Copa Sudamericana es que no le teme a los escenarios difíciles.
La clasificación a semifinales tendrá que conseguirla en territorio brasileño.
Y, para un equipo acostumbrado a construir sus hazañas desde la adversidad, la historia todavía está abierta.