Murió Piero a los 81 años, ícono de la canción de protesta latinoamericana

El cantautor argentino, recordado por éxitos como Mi viejo y Para el pueblo lo que es del pueblo, dejó un legado musical ligado a la paz, la justicia social y la memoria de varias generaciones.

El cantautor italo-argentino Piero de Benedictis, una de las voces más reconocidas de la canción popular y de protesta en América Latina, falleció a los 81 años, según informó su familia a través de la cuenta oficial del artista en Instagram.

“Con profundo dolor, comunicamos el fallecimiento de nuestro querido Piero, a sus 81 años”, señaló el mensaje de despedida, en el que sus familiares destacaron el legado de sus canciones y su mensaje de paz.

“Su voz, sus canciones y su mensaje de paz quedan para siempre con nosotros”, agregaron sus allegados, quienes también agradecieron las muestras de cariño recibidas tras conocerse la noticia.

Piero, una voz contra la injusticia social

El artista alcanzó reconocimiento internacional con canciones como Mi viejo, Llegando, llegaste, Para el pueblo lo que es del pueblo, Los americanos y De vez en cuando viene bien dormir. Su repertorio trascendió las fronteras de Argentina y acompañó a varias generaciones de latinoamericanos.

Aunque Mi viejo se convirtió en una de sus interpretaciones más emblemáticas, Piero también construyó una trayectoria marcada por las canciones de contenido social y político. Temas como Para el pueblo lo que es del pueblo y Que se vayan ellos reflejaron su interés por las desigualdades, las luchas populares y las realidades sociales de la región.

Su obra lo ubicó entre los referentes de la canción de protesta latinoamericana, un movimiento musical que encontró en las letras y las voces de sus intérpretes una forma de expresar inconformidad y reivindicar la justicia social.

Durante su carrera compartió escenarios y época con figuras como Mercedes Sosa, Pablo Milanés y León Gieco, representantes de distintas vertientes de la música comprometida con la realidad de sus pueblos.

De Italia a Argentina: los inicios de su carrera

Piero durante uno de sus conciertos en 1983.

Piero Antonio Franco De Benedictis nació el 19 de abril de 1945 en Galípoli, en la región italiana de Apulia. A los tres años llegó con su familia a Argentina, donde vivió inicialmente en Banfield y posteriormente en la provincia de Río Negro.

Durante su infancia y adolescencia comenzó a acercarse a la música. En sus primeros años interpretaba canciones melódicas italianas y baladas tradicionales. Más adelante se trasladó a Viedma para continuar sus estudios y, a finales de 1963, abandonó su formación como seminarista.

Su debut como cantante se produjo el 6 de enero de 1964, en el programa Remates Musicales. Cuatro años después conoció al compositor y letrista José Tcherkaski, con quien desarrolló una colaboración fundamental para su carrera.

De esa alianza surgieron canciones como Mi viejo, tema que alcanzó una amplia popularidad y se convirtió en una referencia musical sobre la relación entre padres e hijos. En 1969, Piero obtuvo el primer premio del Tercer Festival de la Canción de Buenos Aires con la canción Cómo somos.

Exilio, regreso y vínculo con Colombia

La trayectoria de Piero también estuvo atravesada por los acontecimientos políticos de Argentina. En 1976 se exilió en Italia y posteriormente pasó por Madrid. En 1981 regresó a su país, después de vivir fuera durante los años de la dictadura militar.

Su música mantuvo una estrecha relación con las realidades de América Latina. En canciones como Guajira de la unidad, abordó las dificultades económicas y sociales compartidas por distintos países de la región.

Piero también tuvo nacionalidad colombiana y mantuvo vínculos con el país, donde su repertorio encontró seguidores. Su experiencia internacional contribuyó a consolidar una trayectoria que no se limitó a las fronteras argentinas.

Sinfonía inconclusa en la mar, un legado para varias generaciones

Otro de los trabajos más recordados del artista fue Sinfonía inconclusa en la mar, producción infantil publicada en 1976 que reunió canciones con las que crecieron numerosos niños en América Latina.

La obra amplió su público y mostró otra faceta de su carrera, sin apartarlo de las composiciones que abordaban asuntos sociales. En 2018 realizó presentaciones sinfónicas de este repertorio, en una apuesta por acercar sus canciones a nuevas audiencias.

Durante los últimos años, Piero continuó presentándose en escenarios y realizando giras. Su música también llegó a espacios culturales y artísticos distintos de los circuitos tradicionales de la canción latinoamericana.

Con su muerte, la música latinoamericana pierde a una de las voces que contribuyeron a consolidar la canción popular y de protesta. Su legado permanece en un repertorio que combinó historias familiares, canciones infantiles y composiciones que dieron voz a las preocupaciones sociales de varias generaciones.

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