Los uniformados son investigados por presunta tortura y homicidio agravado tras un procedimiento policial en el que la víctima habría recibido golpes y descargas eléctricas. Dos de los procesados también enfrentan cargos por falsedad ideológica en documento público.
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Un juez penal de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en establecimiento carcelario contra cuatro uniformados de la Policía Nacional investigados por la muerte de Donovan Balanta Paz, de 34 años, ocurrida después de un procedimiento policial que comenzó en el barrio Caracolí y continuó en la estación de Policía de Cazucá, en Soacha, Cundinamarca.
La decisión se produjo luego de que un fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos imputara a los cuatro uniformados los delitos de tortura y homicidio agravados. Dos de ellos también fueron procesados por falsedad ideológica en documento público.
Los investigados son el mayor Roque Correa Yánez, el subintendente Henar Santiago Tapiero Tique y los patrulleros Jonathan Alexander Giraldo Torres y Santiago Vargas Romero. Ninguno aceptó los cargos formulados por la Fiscalía General de la Nación, que adelanta la investigación con enfoque diferencial étnico-racial.
Presuntas agresiones durante el procedimiento policial

Los hechos ocurrieron el 20 de septiembre, cuando los uniformados atendieron una discusión entre vecinos en el barrio Caracolí. Según la investigación, Balanta habría lanzado un objeto contra los policías, quienes procedieron a inmovilizarlo y aprehenderlo.
Durante la intervención, presuntamente recibió golpes y varias descargas eléctricas con un dispositivo tipo táser. Posteriormente, fue trasladado a la estación de Policía de Cazucá, donde habría permanecido esposado y semidesnudo.
De acuerdo con la Fiscalía, las agresiones físicas habrían continuado en las instalaciones policiales y la víctima habría recibido otras tres descargas eléctricas.
La investigación también señala que Balanta manifestó dificultades para respirar y pidió asistencia médica. Sin embargo, presuntamente sus solicitudes no fueron atendidas de manera oportuna, por lo que su traslado a un centro asistencial se habría retrasado.
El hombre llegó al hospital sin respiración y con pulso débil, y murió horas después. Según la información sobre el dictamen de Medicina Legal incorporada a la investigación, su fallecimiento estaría relacionado con una arritmia cardíaca provocada por las descargas eléctricas.
Fiscalía señala posibles responsabilidades individuales
De acuerdo con la investigación, el patrullero Jonathan Alexander Giraldo Torres habría aplicado varias descargas eléctricas a Balanta, tanto en el barrio Caracolí como en la estación de Policía. También se le atribuye haber registrado oficialmente que la víctima recibió buen trato y que sus derechos fueron respetados.
Por su parte, Santiago Vargas Romero y Henar Santiago Tapiero Tique estarían involucrados en presuntas agresiones físicas, entre ellas patadas y bofetadas.
El mayor Roque Correa Yánez fue señalado de permitir las agresiones en la estación, no ordenar oportunamente la atención médica y consignar en las minutas policiales información que, según la Fiscalía, no correspondería con lo sucedido.
La medida de aseguramiento en establecimiento carcelario fue solicitada por la Fiscalía mientras avanza el proceso judicial para esclarecer las circunstancias de la muerte de Donovan Balanta Paz y determinar las responsabilidades penales de los investigados.