Los precandidatos de centro…

En este afán por lograr la aceptación de los ingenuos votantes, lo que están logrando es precisamente el desprestigio y la deslegitimación igual a la de la clase política tradicional, acabando de paso con cualquier posibilidad de lograr la solución de los problemas que aquejan a nuestra débil y constreñida democracia.

Por Henry Barbosa

Colombia es un país donde falta todo incluyendo una verdadera democracia, hoy los políticos no hablan sino de una crisis política, mientras bajo manteles planean con ansia las próximas elecciones, donde como es costumbre el pueblo engañado va como “cordero al matadero”.

La solución a la crisis de la política a la que estamos asistiendo no supone, necesariamente, un salto hacia una mejor democracia, a la falta de confianza de los ciudadanos en la política y en los partidos, cada día aparecen nuevos precandidatos que tratan de construirse una imagen favorable que tape su falta de coherencia, liderazgo y en algunos casos falta de honestidad.

Hablar de los partidos tradicionales incluidos el tenebroso Centro Democrático es perder el tiempo, cada día se embarran más en su podredumbre y su corrupción por lo que es normal que suenen precandidatos con “fantasmas” a sus espaldas y con pasados vergonzosos.

En el juego también han caído los partidos autonombrados de centro quienes pretenden obtener votos y ganar adeptos. promoviendo candidatos con el discurso de la antipolítica. Peligrosa estrategia que solo está ahondando cada vez más la crisis de la política y de los partidos, y de paso engañando a los ciudadanos.

Ahora bien, una cosa es proponer formas novedosas e innovadoras de hacer política, y otra muy diferente es seguirla haciendo con los métodos tradicionales y en alianza con políticos que los han utilizado para acceder al poder, pero a la vez pretendiendo vender la imagen de ser antipolítico.

En este afán por lograr la aceptación de los ingenuos votantes, lo que están logrando es precisamente el desprestigio y la deslegitimación igual a la de la clase política tradicional, acabando de paso con cualquier posibilidad de lograr la solución de los problemas que aquejan a nuestra débil y constreñida democracia.

Para evitar que la crisis de la democracia siga erosionando lo que queda de justicia y libertad es importante que muchos precandidatos de supuestamente centro renuncien desde ya a aventuras y posiciones electoralmente suicidas, y en la que a la final solo buscan posicionarse para eventuales futuras negociaciones políticas.

No han empezado aún los tiempos de las campañas y algunos precandidatos de partidos de centro que buscan que la opinión publica los reconozca, desde ya empiezan a estigmatizar y a vetar candidatos de izquierda, caso Petro, y curiosamente siguen hablando de construir colectivamente una agenda social, política y económica que convoque y represente a diferentes sectores que no militen en la siniestra derecha.

Es urgente y necesario que todos los precandidatos que hablan de un nuevo país estén abiertos a escuchar al otro y a llegar a acuerdos sobre temas fundamentales, aun si esto implica hacer algunas concesiones programáticas y, sobre todo, dejar atrás protagonismos absurdos que impidan llegar a consensos de cara a las elecciones del 2022.

Henrybarbosa@outlook.com