Las imágenes del río Bogotá que conmueven, denuncian y narran: así fue el concurso fotográfico que retrató su realidad.
Las imágenes ganadoras del concurso ¿Cómo ves tú al río Bogotá? logran visibilizar, con fuerza y sensibilidad, la estrecha relación entre las comunidades ribereñas y el afluente: desde su deterioro ambiental hasta su capacidad de regeneración. Más que simples fotografías, son relatos visuales que conmueven, denuncian y narran la compleja historia de uno de los ríos más emblemáticos del centro del país.
La iniciativa, que convocó tanto a fotógrafos profesionales como aficionados, convirtió a la ciudadanía en testigo y narradora visual de un ecosistema vital cuya transformación ha sido profunda. A través de sus lentes, los participantes registraron paisajes degradados, pero también escenas que dan cuenta de la resiliencia humana y natural que aún habita en sus márgenes.
Las obras premiadas, originarias de municipios como Sesquilé, Soacha, Villapinzón y Tocaima, capturaron desde diversas perspectivas el ciclo vital del río, su contaminación, y el vínculo inquebrantable con las comunidades asentadas en sus orillas.
“Este concurso no solo premia fotografías, sino relatos visuales que nos confrontan con lo que hemos hecho —y dejado de hacer— por el río. Es una herramienta para despertar conciencia y compromiso ambiental”, afirmó Diego Leandro Cárdenas Chala, secretario de Bienestar Verde.
Como reconocimiento a su talento y compromiso con la memoria ambiental, los ganadores recibieron cámaras profesionales y computadores portátiles. Las fotografías fueron premiadas en tres categorías:
Ciclos de vida del río
Primer puesto: Zaira Denyelly Remache Yamberla (Sesquilé), La apariencia del río Bogotá
Segundo puesto: Héctor Wiesner Gracia (Zipaquirá), Renacimiento
El lado oculto del río
Primer puesto: Yeisson Danian Guauta Garzón (Soacha), El puente que el río susurra
Segundo puesto: Cristian Duván Garzón (Villapinzón)
El río y su gente
Primer puesto: Luis Emanuel Rodríguez Figueredo (Tocaima), Actores del río
Segundo puesto: Edwin Orjuela Díaz (Soacha), Orillas resilientes
Este certamen reafirma que el arte puede ser una poderosa herramienta de denuncia, memoria y transformación. Las imágenes no solo retratan al río Bogotá: también nos interpelan y nos llaman a la acción.