Zipaquirá, Cundinamarca – Una angustiosa emergencia se vive desde la madrugada de este jueves en la vereda El Empalizado, zona rural de Zipaquirá, donde tres trabajadores permanecen atrapados a 180 metros de profundidad en una mina de carbón que operaba de manera ilegal.
Las labores de rescate, lideradas por el Grupo de Salvamento Minero, Bomberos, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carabineros y la Cruz Roja, enfrentan graves dificultades debido a la acumulación de gases tóxicos al interior del socavón. Hasta ahora, los equipos trabajan en la instalación de ductos de ventilación para estabilizar el ambiente y permitir el ingreso seguro de los rescatistas.
Estructura inestable y alto riesgo
La mina, identificada como ilegal por las autoridades, presenta una estructura precaria y una topografía de difícil acceso, lo que ha obligado a maniobras técnicas de alto riesgo. El alcalde de Zipaquirá, Fabián Rojas, permanece en el lugar desde el inicio de la emergencia y confirmó la gravedad de la situación:
“Estamos trabajando sin descanso con todo el equipo humano y técnico para atender esta lamentable situación. La ilegalidad de la mina agrava el contexto de esta tragedia”, declaró Rojas, quien también hizo un llamado a erradicar la minería clandestina en el municipio.
Los tres trabajadores atrapados son residentes de Cundinamarca: uno es oriundo de Pacho y los otros dos viven en Zipaquirá. Sus familias ya han sido contactadas por las autoridades, aunque hasta el momento no se ha logrado establecer comunicación con los mineros.
El gobernador Jorge Emilio Rey informó a través de redes sociales que los esfuerzos se concentran en ventilar la mina para facilitar el ingreso de los equipos de rescate. “Desde anoche estamos en labores de búsqueda. El salvamento minero trabaja contra el tiempo”, escribió en su cuenta de X.
Las autoridades no han dado un estimado del tiempo que podría tomar el rescate, pero aseguran que no se escatimarán recursos hasta lograr sacar con vida a los mineros.