Cundinamarca lanza ofensiva contra la tala ilegal de madera con alianza estratégica por un mercado forestal responsable

Bogotá y Cundinamarca concentran casi el 40% del consumo nacional de madera, y gran parte proviene de fuentes ilegales.

Ante la alarmante cifra de que entre el 45% y el 54% de la madera utilizada en Bogotá y Cundinamarca para construcción, carpintería y embalaje proviene de fuentes ilegales, el gobernador Jorge Emilio Rey Ángel anunció una alianza estratégica con la Corporación Autónoma Regional (CAR) y Fedemaderas para consolidar un mercado forestal responsable y sostenible.

Esta coalición busca articular a productores, transformadores y comercializadores de regiones como Amazonas, Guainía, Caquetá, Antioquia y Cundinamarca, con el fin de frenar la tala ilegal, proteger los ecosistemas estratégicos y fortalecer la trazabilidad de la madera mediante herramientas como el Libro de Operaciones Forestales en Línea, que permite verificar la legalidad del origen del recurso.

Jorge Emilio Rey

“Avanzamos en el fortalecimiento de planes de manejo sostenible, economía circular y armonización normativa para cerrar brechas en el mercado forestal”, señaló el mandatario departamental.

La estrategia se enmarca dentro de los compromisos asumidos por Colombia en la COP16, y contempla desde el acompañamiento técnico a lo largo de toda la cadena de valor hasta acciones de control territorial en coordinación con la Policía Ambiental y de Carabineros, que intensificó operativos e incautaciones.

Las autoridades advierten que la tala ilegal no solo causa pérdidas económicas, sino que también rompe el equilibrio de los ecosistemas, afecta el ciclo hídrico, degrada los suelos y agrava la sequía en el centro del país, lo que representa una amenaza directa al abastecimiento de agua, la agricultura y la vida de las comunidades.