Petro condena el mercenarismo de exmilitares colombianos en conflictos como el de Ucrania

El presidente critica que formación del Ejército colombiano esté siendo usada para alimentar guerras extranjeras; Rusia alerta sobre reclutamiento activo de colombianos

 

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, criticó fuertemente la participación de exmilitares colombianos en conflictos armados en el extranjero, especialmente en Ucrania, al calificar esta práctica como “mercenarismo” y una forma de “robo a la nación”. A través de su cuenta en X, el mandatario aseguró que recursos públicos destinados a la defensa nacional están siendo desviados hacia guerras ajenas, poniendo en riesgo vidas colombianas en enfrentamientos donde el país no tiene intereses.

“El mercenarismo es una forma de robar una nación. Los dineros públicos invertidos en entrenamiento para la defensa de Colombia se van hacia conflictos armados mortales, en donde el pueblo colombiano no quiere estar”, expresó Petro.

El jefe de Estado también advirtió sobre el papel de empresas privadas de seguridad que, según él, se lucran con el envío de combatientes a escenarios de violencia fuera del país, incluso prestando servicios a mafias y organizaciones criminales.

Mercenarios colombianos en Ucrania.

Estas declaraciones se dan luego de que el embajador de Rusia en Colombia, Nikolay Tavdumadze, denunciara que continúa siendo elevado el número de colombianos que viajan a Ucrania para combatir como mercenarios contra las tropas rusas. El diplomático calificó esta situación como preocupante y aseguró que Ucrania estaría promoviendo el reclutamiento a través de sus embajadas.

Tavdumadze pidió a la comunidad internacional tomar acciones concretas para frenar lo que calificó como “una práctica atroz”, e instó a Colombia a avanzar en la aprobación de un proyecto de ley que permitiría ratificar su adhesión a la Convención Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios, aprobada por la ONU en 1989.

El debate sobre el rol de los exmilitares colombianos en conflictos internacionales cobra fuerza en medio de tensiones geopolíticas globales, cuestionando los límites éticos y legales del uso de formación militar nacional con fines privados o en guerras ajenas a los intereses de la nación.