El músico británico falleció rodeado de su familia en Inglaterra. Su muerte marca el adiós definitivo a uno de los íconos más irreverentes e influyentes del rock duro.
Ozzy Osbourne, el emblemático cantante de Black Sabbath y figura central del heavy metal, falleció a los 76 años, según confirmó su familia en un comunicado divulgado por las redes sociales. “Con una tristeza indescriptible, informamos del fallecimiento de nuestro querido Ozzy Osbourne esta mañana. Estaba con su familia, rodeado de mucho cariño”, indicó el mensaje, que pidió respeto por la privacidad de los suyos en este momento. Hasta ahora, no se han revelado las causas de su muerte.
El deceso del también llamado “Príncipe de las Tinieblas” se produce apenas semanas después de su última presentación con Black Sabbath en Birmingham, su ciudad natal, durante el concierto “Back to the Beginning”, una emotiva reunión con sus antiguos compañeros Geezer Butler, Tony Iommi y Bill Ward. Fue anunciada como su despedida final.
Osbourne deja un legado imponente como pionero del heavy metal, género que ayudó a definir desde los años 70 con Black Sabbath. Su estilo provocador, su voz inconfundible y sus polémicas personales lo convirtieron en una figura reverenciada en el mundo del rock y temida por sectores conservadores, que lo calificaron de “adorador del diablo”.
De Birmingham al Olimpo del Rock

Nacido como John Michael Osbourne el 3 de diciembre de 1948 en Birmingham (Inglaterra), creció en una familia obrera. Abandonó la escuela a los 15 años y pasó por diversos empleos antes de un breve paso por la cárcel por robo. Su destino cambió cuando se unió a la banda que luego sería Black Sabbath, cuyo álbum debut fue grabado en solo dos días en 1969. Le seguiría Paranoid (1970), un hito que alcanzó el número uno en las listas del Reino Unido.
Pese a sus excesos con las drogas y el alcohol —que lo llevaron a ser expulsado de la banda en 1979—, Osbourne desarrolló una exitosa carrera como solista, con discos aclamados como Blizzard of Ozz y No More Tears. A lo largo de su vida, vendió más de 100 millones de discos.
El mito de los escenarios

Sus conciertos eran tan legendarios como escandalosos: desde morder la cabeza de un murciélago en 1982 hasta lanzar carne cruda al público. Aunque ridiculizado por sus excesos, Osbourne fue galardonado con múltiples premios Grammy, incluido uno por su carrera en solitario y dos más en 2023.
En 2006, ingresó al Salón de la Fama del Rock and Roll junto a Black Sabbath. A pesar de sus problemas de salud, incluyendo párkinson diagnosticado en 2019, nunca dejó de intentar volver a los escenarios. Su última aparición fue en los Juegos de la Commonwealth de 2022.
Vida personal y legado

Contrajo matrimonio en 1982 con Sharon Osbourne, quien se convirtió en su mánager y pieza clave en su renacer artístico. Juntos protagonizaron el exitoso reality The Osbournes, ganador del Emmy, que ofreció una mirada inédita a su disfuncional pero carismática familia.
Padre de seis hijos, Osbourne dijo en 2023 a que su mayor deseo era agradecerle al público por su vida: “Si puedo hacer un último show para dar las gracias, moriré feliz”.

Hoy el mundo del rock lo llora. Sus antiguos compañeros de Black Sabbath expresaron su dolor en redes sociales. Geezer Butler escribió: “Adiós querido amigo, gracias por todos esos años. ¡Qué alegría poder hacerlo una última vez en Aston!”. Tony Iommi lo recordó como un “hermano”: “Nunca habrá otro como él”.
Ozzy Osbourne se apaga, pero su leyenda y su rugido seguirán sonando en el corazón del heavy metal.