Julian Brown, un joven estadounidense que ganó popularidad por su invención para transformar residuos plásticos en combustible, desapareció de las redes sociales tras denunciar que estaba siendo perseguido y se sentía en peligro. Su última publicación encendió las alarmas entre sus seguidores: “Estoy bajo ataque de muchas maneras diferentes”.

Julian Brown, un inventor de 21 años oriundo de Estados Unidos, ha generado inquietud en redes sociales luego de desaparecer tras publicar mensajes en los que advertía que se encontraba “bajo ataque”. Brown se hizo conocido en internet por su proyecto Plastoline, una tecnología experimental que prometía convertir residuos plásticos en gasolina y diésel mediante reactores alimentados por energía solar.
El pasado 9 de julio, Brown compartió un inquietante video en su cuenta de Instagram, donde afirmó: “No puedo entrar en demasiados detalles, pero están ocurriendo cosas muy muy extrañas. Ciertamente estoy bajo ataque en este momento, de muchas maneras diferentes”. Días antes, había asegurado que un “helicóptero secreto” lo vigilaba en un lugar remoto. “Esto se vuelve aún más aterrador. Por favor, oren por mí”, pidió a sus seguidores.
Desde esa publicación, el joven no ha vuelto a aparecer públicamente ni ha realizado nuevas publicaciones en redes. Su madre confirmó a medios estadounidenses que se encuentra bien, pero ha optado por mantener un perfil bajo por motivos de seguridad.
Brown llevaba más de cinco años trabajando en su propuesta de reciclaje energético y buscaba financiamiento a través de plataformas como GoFundMe. Su principal desarrollo era un reactor de pirólisis por microondas, diseñado para convertir plástico en combustible utilizando únicamente energía solar. El inventor afirmaba que esta tecnología permitiría generar gasolina y diésel “gratuitos”, con aplicaciones potenciales en comunidades vulnerables y en la lucha contra la contaminación.
“Construyo estas máquinas con la esperanza de un futuro mejor para todas las generaciones del planeta Tierra”, escribió Brown, quien aseguraba que el plástico podía representar una fuente energética valiosa si se gestionaba adecuadamente.
Hasta el momento, no hay reportes oficiales sobre su paradero o alguna investigación en curso, aunque su desaparición ha alimentado teorías conspirativas en redes sociales sobre presiones externas relacionadas con su invento.