CAR alerta sobre déficit hídrico en Cundinamarca y pone en marcha nueva PTAR en Sopó para recuperar el río Bogotá

Alfred Ignacio Ballesteros

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) advirtió que la seguridad hídrica es el principal desafío de la región, pues hacia 2040 la oferta de agua podría reducirse en un 23 % mientras la demanda seguiría creciendo, generando un déficit cercano al 40 %. Ante este panorama, la entidad intensifica operativos ambientales y avanza en obras clave como la nueva Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Sopó.

Según el director de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, la sabana y la capital han crecido sin una adecuada planeación alrededor del agua, obligando al trasvase desde otras cuencas. Para enfrentar el impacto del cambio climático, la corporación trabaja en la recuperación de 330 microcuencas con apoyo de comunidades locales, juntas de acción comunal y cooperación internacional.

Las acciones incluyen la adquisición de predios estratégicos, reforestación con especies nativas y programas de educación ambiental. Además, en articulación con Ejército, Policía y Fiscalía, la CAR ha realizado más de 1.000 operativos contra la tala ilegal, el vertimiento de químicos y la producción clandestina de carbón vegetal, con sanciones que pueden llegar hasta los 100.000 salarios mínimos.

El funcionario advirtió que la contaminación de ríos como el Bogotá afecta directamente la salud de la población, ya que los vertimientos de curtiembres y otras industrias llegan a fuentes de agua usadas para consumo humano y riego de cultivos. Recalcó que la gestión ambiental es una responsabilidad compartida entre autoridades, empresas y ciudadanos.

PTAR de Sopó: inversión para descontaminar el río Bogotá

Una de las obras más recientes de la CAR es la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Sopó, construida con una inversión superior a los 21 mil millones de pesos, financiados en su totalidad por la entidad. La infraestructura beneficiará a cerca de 47 mil habitantes y garantizará el saneamiento del 100 % de las aguas domésticas del municipio.

La planta, diseñada para un caudal de 96,33 litros por segundo, cuenta con un sistema de lodos activados, sedimentación y desinfección con luz ultravioleta, lo que permite eliminar bacterias y virus de manera eficiente. En su primera fase, impactará a más de 30 mil usuarios de la zona urbana y veredas como Carolina Alta, Chuscal, Bellavista, Centro Alto y Pueblo Viejo.

Con este proyecto, la CAR suma más de 140 mil millones de pesos invertidos en plantas de tratamiento dentro del plan de recuperación del río Bogotá, que contempla proyectos estratégicos como la PTAR El Salitre y la futura PTAR Canoas, en alianza con la Empresa de Acueducto de Bogotá.