La iniciativa “Giro por la Niñez”, en alianza con UNICEF, busca reducir la deserción escolar y facilitar la recolección de agua en comunidades rurales.
Con el firme propósito de transformar vidas a través del movimiento, Smart Fit llevó hasta las comunidades rurales de La Guajira el programa Giro por la Niñez, con el que entregó 120 bicicletas tipo Buffalo a niñas y niños de los municipios de Uribia, Maicao y Manaure. Esta iniciativa se enmarca en la campaña de UNICEF que busca abrirles el camino hacia la educación y facilitar el acceso al agua potable para sus familias.
El programa contempla un total de 500 bicicletas, de las cuales las primeras 120 fueron entregadas por Smart Fit. Estas herramientas de movilidad están diseñadas para cambiar el día a día de cientos de familias guajiras: permitirán que los estudiantes no pierdan clases y reducirán significativamente el tiempo que los hogares invierten en la recolección de agua, una de las tareas más exigentes en la región.
En las zonas rurales de La Guajira, donde la deserción escolar supera el 30 %, miles de niños deben caminar hasta cuatro horas diarias para llegar a sus escuelas, exponiéndose a riesgos como violencia sexual, mordeduras de serpientes y alacranes, y la deshidratación por las altas temperaturas. A este desafío se suma que muchas familias caminan hasta tres horas por trayecto para obtener agua potable. Con una bicicleta Buffalo, estos recorridos se reducen drásticamente y es posible cargar hasta dos pimpinas de 25 litros de forma segura.
Estas bicicletas fueron diseñadas para resistir las condiciones extremas del territorio guajiro, gracias a su estructura reforzada y materiales de alta durabilidad, lo que las convierte en una solución tanto para el transporte escolar como para el acarreo de agua y recursos esenciales.
Durante la entrega, que contó con la presencia de Camilo Sarasti, CEO de Smart Fit Colombia, Panamá y Costa Rica, se resaltó la importancia de impulsar proyectos que generen un impacto real en las comunidades.
“En Smart Fit creemos que el movimiento transforma vidas y hoy estamos extendiendo ese propósito más allá de los centros de acondicionamiento físico. Con cada bicicleta entregada, abrimos caminos hacia la educación, la salud y el bienestar de las familias en La Guajira. Nuestro compromiso es seguir aportando a la construcción de un futuro más justo, donde ningún niño o niña tenga que elegir entre estudiar y caminar horas por agua”, afirmó Sarasti.