La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) hizo un llamado urgente a las comunidades y agricultores del departamento para abstenerse de realizar quemas como método de expansión agrícola o limpieza de terrenos, especialmente en esta temporada de vientos, cuando el riesgo de incendios forestales aumenta significativamente.
El viento, que actúa como acelerador natural del fuego, dificulta el trabajo de los brigadistas y cuerpos de bomberos, incrementando el riesgo de daños sobre recursos naturales, fauna, viviendas y vidas humanas.

“Queremos hacer un llamado de atención a la ciudadanía, porque más del 90 % de los incendios forestales son provocados por el hombre. Es una cifra alarmante que tiene como principales causas las quemas no autorizadas, los descuidos y las prácticas agrícolas mal manejadas, que se vuelven aún más riesgosas en esta temporada de vientos”, señaló Mauricio Garzón, asesor de Gestión de Emergencias Ambientales de la CAR.
Desde 2024 hasta la fecha, la entidad ha registrado 470 incendios forestales en su jurisdicción, con una afectación total de 1.781,33 hectáreas de áreas protegidas de importancia ambiental. La mayoría de estos eventos tienen origen en actividades humanas como quemas no autorizadas para preparación de suelos, fogatas, manejo inadecuado de residuos y prácticas agrícolas riesgosas.
La CAR recordó que provocar un incendio forestal, incluso por desconocimiento, constituye una infracción ambiental grave que puede acarrear sanciones económicas, suspensión de actividades, compensación de árboles y, en algunos casos, procesos penales.
“La prevención es responsabilidad de todos. Necesitamos unirnos como comunidad y entender que el cuidado del medio ambiente es una tarea compartida. Evitar las quemas no solo protege los ecosistemas, también protege nuestras propias vidas”, concluyó Garzón.
La entidad insistió en que durante la temporada seca están prohibidas prácticas como encender fogatas en zonas boscosas o naturales, quemar basura, residuos agrícolas o pasto seco, y arrojar colillas de cigarrillo en carreteras o áreas rurales.
Asimismo, advirtió sobre el uso de pólvora, la exposición de botellas, vidrios u objetos reflectantes al sol —que pueden generar efecto lupa— y la intervención de vegetación sin autorización. Los residuos mal manejados también representan un riesgo al convertirse en material combustible.
Finalmente, la CAR invitó a la ciudadanía a denunciar oportunamente las quemas ilegales, pues las alertas tempranas pueden evitar emergencias y ayudar a proteger los ecosistemas del territorio.