Diez personas privadas de la libertad y diez integrantes del cuerpo de custodia del Complejo Carcelario y Penitenciario de Ibagué ‘Picaleña’ recibieron sus diplomas en Administración de Empresas y Comunicación Social, gracias al convenio entre UNIMINUTO, el INPEC y la Gobernación del Tolima, consolidando la educación como motor de resocialización y transformación social.
El Complejo Carcelario y Penitenciario de Ibagué ‘Picaleña’ (COIBA) celebró un importante logro en la educación intramural: diez estudiantes privados de la libertad y diez funcionarios del centro penitenciario recibieron formalmente sus títulos universitarios en Administración de Empresas y Comunicación Social.
El proyecto hace parte del convenio de cooperación entre la Corporación Universitaria Minuto de Dios (UNIMINUTO) y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), en alianza con la Gobernación del Tolima, que opera desde la Sede Centro Sur de UNIMINUTO. Su objetivo es avanzar en la resocialización mediante actividades académicas, culturales, recreativas y deportivas.
Ocho años de impacto educativo
Desde su implementación, el convenio ha beneficiado a estudiantes privados de la libertad, permitiendo que 53 culminen sus estudios de pregrado a distancia y obtengan títulos profesionales. Luz Ginneth Moncada Arango, egresada de Picaleña, afirmó:
«La experiencia vivida aquí es inspiradora. Nos permitió desarrollar iniciativas que contribuyeron a la humanización del sistema penitenciario. La responsabilidad y la construcción de una sociedad diferente están en cada uno de nosotros.»
Metodologías adaptadas y aprendizaje compartido
El programa se ha caracterizado por metodologías pedagógicas adaptadas, producción de material didáctico y espacios de participación como proyectos de aula, programas radiales y concursos académicos. Un logro destacado es la integración de guardianes como estudiantes, promoviendo aprendizajes compartidos y rompiendo estigmas.
Actualmente, 41 estudiantes privados de la libertad cursan Administración de Empresas y Comunicación Social, mientras que 15 funcionarios del centro penitenciario estudian Comunicación Social en Picaleña.
Luis David Prieto Martínez, Vicerrector General de Sedes UNIMINUTO, resaltó:
«Este proyecto no habría sido posible sin la alianza generosa y comprometida de la Gobernación del Tolima y del INPEC. La educación es un camino de transformación social y la comunicación un puente para la reconciliación y la esperanza.»
Resultados y reconocimiento académico

La primera cohorte del programa inició en 2020, y desde entonces los estudiantes de diferentes centros de reclusión han demostrado entrega y dedicación académica. En 2019, un estudiante de Administración de Empresas de ‘La Picota’ obtuvo matrícula de honor entre 7.000 estudiantes, y otros tres fueron reconocidos por sus promedios en Trabajo Social.
Carlos Heberto Ángel T., egresado de Picaleña, afirmó: «Este proyecto fue fundamental para mi vida y mi proceso de resocialización. Mejoró la relación entre custodios y PPL y nos permitió formarnos como profesionales. Estudiar aquí transformó mi vida.»
Crecimiento del programa a nivel nacional
En 2025, UNIMINUTO cuenta con 150 estudiantes activos en diferentes centros penitenciarios y carcelarios del país, gracias a la apertura de Licenciatura en Lenguas Extranjeras y Trabajo Social. En total, el proyecto ha beneficiado a 224 estudiantes y 43 egresados, de los cuales 20 ya están en libertad.
Además, 10 egresados que recuperaron su libertad continúan sus estudios y presentan un índice nulo de reincidencia delictiva, demostrando el impacto positivo de la educación en la resocialización.
Transformación social y desarrollo económico
Los egresados han evidenciado un fuerte empoderamiento: 15 han creado unidades productivas generando empleo, y 13 se encuentran vinculados laboralmente en instituciones públicas y privadas. Esto demuestra que el acceso a la educación superior en contextos carcelarios no solo transforma vidas individuales, sino que también aporta al desarrollo social y económico del país, consolidando la educación como una ruta efectiva hacia la resocialización y construcción de paz.