Más de 1.000 estudiantes del colegio Luis Carlos Galán, ubicado en Altos de Cazucá, comuna Cuatro de Soacha, deben caminar cada día por vías en pésimo estado, convertidas en verdaderos caminos de herradura llenos de barro, piedras y huecos. Las lluvias de los últimos días han empeorado la situación, poniendo en riesgo la seguridad de los niños y docentes.
El acceso al colegio Luis Carlos Galán se ha convertido en una odisea para más de un millar de estudiantes y docentes. Las vías que conducen a la institución, situadas en el sector de Altos de Cazucá, presentan un avanzado deterioro, lo que obliga a los niños a recorrer diariamente trochas llenas de barro, cascajo y piedras para poder llegar a clases.
Con la llegada de la temporada de lluvias, el panorama se ha tornado aún más crítico. Los caminos se convierten en lodazales resbaladizos y peligrosos, dificultando el paso y exponiendo a los menores a caídas y accidentes. Padres de familia y líderes comunitarios han denunciado la situación ante la Alcaldía de Soacha, advirtiendo el riesgo al que están sometidos los estudiantes y pidiendo una solución urgente.
Sin embargo, la respuesta de las autoridades locales no ha generado tranquilidad. Según los habitantes del sector, funcionarios de la Alcaldía informaron que “en los próximos días” iniciarán el levantamiento de un protocolo previo al arreglo de la vía, sin ofrecer fechas concretas para el inicio de las obras.
Mientras tanto, el drama continúa. Los niños, muchos de ellos de primaria, deben caminar varios kilómetros entre el barro y los charcos para poder asistir a clases. Los docentes también sufren las consecuencias, enfrentando dificultades para llegar al colegio, e incluso algunos han sufrido caídas y accidentes por el mal estado del terreno.
La comunidad educativa del colegio Luis Carlos Galán hace un llamado urgente a la Alcaldía de Soacha y a la Gobernación de Cundinamarca para que prioricen la intervención de las vías de acceso, y garanticen condiciones dignas y seguras para estudiantes y profesores.