El candidato presidencial Iván Cepeda sostuvo un encuentro con gremios económicos en el Club El Nogal para impulsar su propuesta de “diálogo nacional”. La cita, que incluyó a representantes de la Cámara Colombo-Americana y del grupo Aliadas, generó fuertes reacciones de sectores de derecha que cuestionaron la interlocución del empresariado con el aspirante del Pacto Histórico.
En medio de una estrategia para ampliar su alcance político y recomponer la relación entre la izquierda y el sector productivo, el candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, se reunió este martes con representantes de varios gremios económicos e industriales en el Club El Nogal, en Bogotá.
Al encuentro asistieron líderes empresariales de gran influencia, entre ellos María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo-Americana, una figura clave en las relaciones comerciales con Estados Unidos en un momento marcado por tensiones diplomáticas entre Washington y Bogotá. También participaron voceros del grupo Aliadas, que agrupa 36 asociaciones y gremios empresariales y representa a cerca de 6.000 empresas de sectores como manufactura, agroindustria, tecnología, salud, logística, movilidad sostenible, gastronomía, medios de comunicación y servicios.
Durante la reunión, Cepeda presentó los lineamientos generales de su programa económico y reiteró que su aspiración presidencial está basada en la construcción de un “diálogo nacional” que incluya al sector empresarial, tradicionalmente distante del proyecto político del Pacto Histórico.
“Ha sido un diálogo productivo desde posiciones diversas, como corresponde en un debate democrático. Celebro que comencemos este camino de intercambio con el sector empresarial”, afirmó el candidato, quien anunció que mantendrá nuevas sesiones con distintos gremios en los próximos días.
La estrategia busca contrarrestar la narrativa de los medios de comunicación corporativos quienes impulsan toda una campaña que busca crear la percepción de que la izquierda —y en particular el gobierno de Gustavo Petro— mantiene una postura hostil frente a la empresa privada, algo que desde el petrismo califican como alejado de la realidad. Para Cepeda y su equipo, estos acercamientos pretenden desmontar esa imagen y abrir canales de interlocución estables con el sector productivo.
Reacciones de la derecha: críticas y señalamientos al empresariado
La divulgación del encuentro no tardó en despertar una fuerte respuesta desde sectores políticos de extrema derecha, que cuestionaron tanto a Cepeda como a los empresarios que asistieron a la cita.
Según denuncias de simpatizantes del Pacto Histórico, medios tradicionales como Caracol, El Tiempo, Semana y El Espectador, entre otros, se centraron más en amplificar las críticas de líderes opositores que en reportar los contenidos de la reunión.
Uno de los primeros en pronunciarse fue Álvaro Uribe Vélez, quien afirmó:
“Colombia no necesita empresas ni gremios que vengan a apoyar a quienes quieren implantar el Castro-Chavismo”.
A su vez, la precandidata presidencial Paola Holguín lanzó un mensaje directo a los empresarios: “Cuando los empresarios se ven en la disyuntiva patria o plata, si eligen plata, se quedan sin patria y sin plata”.
Las declaraciones evidencian que el acercamiento de Cepeda al sector privado se convierte en un nuevo frente de disputa en la campaña presidencial, marcando una pugna narrativa entre quienes ven en el diálogo una oportunidad para reducir tensiones y quienes lo interpretan como una amenaza ideológica.