Gobernación de Cundinamarca retomará el Hospital San Rafael de Girardot en 60 días

La Gobernación de Cundinamarca confirmó que el Hospital San Rafael de Girardot volverá a ser operado por el sector público. El Hospital Universitario La Samaritana asumirá la administración del centro asistencial en un plazo máximo de 60 días, tras iniciar el proceso de liquidación del contrato con el actual operador privado.

Hospital San Rafael de Girardot

La Gobernación de Cundinamarca retomará la operación del Hospital San Rafael de Girardot, una de las principales infraestructuras de salud del Alto Magdalena, luego de definir la terminación del contrato con el operador privado que actualmente administra el centro asistencial. Así lo confirmó el gobernador Jorge Emilio Rey Ángel, quien anunció que el Hospital Universitario La Samaritana asumirá la prestación de los servicios de salud.

El mandatario explicó que la decisión marca un giro en el modelo de administración del hospital, luego de un periodo de creciente inconformidad ciudadana por la reducción progresiva de servicios, las dificultades en la atención médica y el cierre gradual de áreas clave bajo la operación privada.

En su condición de integrante de la junta directiva de la Empresa Social del Estado (ESE) de Girardot —entidad contratante del actual operador—, Rey Ángel informó que presentó formalmente la propuesta de liquidar el contrato vigente. La iniciativa se fundamenta en criterios de responsabilidad fiscal, oportunidad social y garantía del derecho a la salud, con el propósito de que la infraestructura hospitalaria regrese a la ESE y al departamento para ser operada directamente por un prestador público.

Según la Gobernación, la decisión se sustenta en un análisis técnico, administrativo y financiero que evaluó el impacto del cierre de servicios y la calidad de la atención prestada, una situación que ha generado una insatisfacción sostenida entre los usuarios del sistema de salud en Girardot y municipios vecinos.

Por instrucción directa del gobernador, la gerencia del hospital y la Secretaría de Salud de Cundinamarca convocaron al operador privado a una mesa de trabajo técnico-jurídica. El objetivo es evaluar una liquidación bilateral y conciliada del contrato, que permita una transición ordenada, transparente y jurídicamente segura.

Este espacio deberá arrojar un acuerdo antes del 29 de diciembre, garantizando la protección de los derechos de la entidad contratante y los intereses del departamento. No obstante, la Administración Departamental advirtió que, de no alcanzarse un consenso, se activarán las acciones legales necesarias para avanzar hacia una terminación unilateral anticipada del contrato.

El gobernador fue enfático en señalar que, independientemente del camino jurídico que se adopte —bilateral o unilateral—, la operación del Hospital San Rafael será asumida por el Hospital Universitario La Samaritana en un plazo máximo de 60 días, contados a partir del 20 de diciembre.

El objetivo central de la medida es que los servicios de salud en Girardot vuelvan a ser prestados directamente por el departamento, bajo un modelo público que permita recuperar la confianza de los usuarios, fortalecer la capacidad asistencial y garantizar una atención más oportuna y de calidad.

Como parte del proceso, la Gobernación anunció que la próxima semana se realizará un encuentro técnico con la Superintendencia Nacional de Salud, en el que se informará oficialmente la intención de retomar la operación y se presentará el cronograma previsto. Este plan será socializado de manera progresiva con la ciudadanía para asegurar transparencia y seguimiento al proceso.

Durante el periodo de transición, las EPS deberán asignar los pacientes para atención ambulatoria en las ESE del municipio y de la región. Los casos de urgencias que requieran servicios de mediana y alta complejidad serán remitidos, con el apoyo del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) departamental, a hospitales públicos como el de Fusagasugá o al Hospital Universitario La Samaritana en Bogotá, priorizando a los usuarios de Girardot y de acuerdo con la disponibilidad de camas.

Finalmente, el gobernador Rey Ángel reconoció que el proceso ha estado marcado por dificultades y que la comunidad ha sufrido las consecuencias de la situación actual del hospital. Sin embargo, reiteró el compromiso institucional de restablecer plenamente la operación en los tiempos anunciados y de avanzar hacia una atención en salud más cercana, eficiente y digna.

“Girardot merece una mejor respuesta en materia de salud pública. La operación directa por parte de un hospital público acreditado permitirá mejorar la prestación de los servicios y recuperar la confianza de los ciudadanos en su sistema de salud”, concluyó.