La justicia condenó a Óscar Geovanny Urrea Contreras, alias “Llavero”, por liderar una red criminal dedicada a manipular medidores de gas natural en establecimientos comerciales de Bogotá y varios municipios de Cundinamarca. La estructura operó entre 2022 y 2023 y generó un perjuicio económico superior a los $800 millones a la empresa Vanti.
La juez del caso avaló el preacuerdo suscrito entre la Fiscalía General de la Nación y Óscar Geovanny Urrea Contreras, señalado como el coordinador de una organización dedicada a alterar ilegalmente equipos de medición de gas natural en restaurantes, locales de comidas rápidas, asaderos y otros establecimientos comerciales.
De acuerdo con la investigación, las intervenciones fraudulentas se concentraron principalmente en Bogotá y en municipios como Soacha, Mosquera y Funza, aunque el esquema se replicó de forma sostenida en otros puntos de Cundinamarca. Esta operación sistemática permitió consolidar un daño económico acumulado que superó los $800 millones.
Así operaba la red
La Fiscalía estableció que la organización ofrecía a los comerciantes instalaciones fraudulentas mediante dispositivos o manipulaciones directas sobre los medidores, con el fin de reducir el consumo registrado. Gracias a estas alteraciones, las facturas de gas podían disminuir hasta en un 50 %. Cada intervención era cobrada, en promedio, por cerca de $6 millones.
Durante la audiencia, las autoridades explicaron que Urrea Contreras ejercía un rol de liderazgo y coordinación: se encargaba de la captación de clientes, definía las rutas de trabajo, asignaba tareas a los integrantes de la red y gestionaba los cobros por la manipulación de los equipos.
Cuando las maniobras enfrentaban riesgo de ser detectadas, la investigación determinó que algunos miembros de la organización recurrían al soborno de inspectores y técnicos, con el objetivo de influir en los informes de revisión y evitar que las alteraciones fueran reportadas a la empresa prestadora del servicio.
Pruebas clave y delitos imputados
En el expediente reposan interceptaciones de llamadas y mensajes que, según la Fiscalía, evidencian instrucciones directas de Urrea Contreras a otros integrantes de la estructura. Estos registros permitieron reconstruir la dinámica interna de la red, la periodicidad de las intervenciones y el alcance territorial de las operaciones ilícitas.
Por estos hechos, Óscar Geovanny Urrea Contreras fue condenado por los delitos de concierto para delinquir agravado, defraudación de fluidos, acceso abusivo a sistema informático, falsedad en documento público y usurpación de derechos de industria. La juez destacó que las pruebas acreditaron su papel como líder de la organización y su participación activa en una actividad criminal con fines económicos.
Otros implicados y procesos en curso
En el operativo también fueron capturadas otras personas señaladas de integrar la red, entre ellas Johan Osvaldo Becerra Medina, James Andrey Gómez Herrera, José Néstor Barrios Martínez y Deifer Urrea Martínez, quienes figuran vinculados en el proceso penal.
Con la condena impuesta al principal responsable, la Fiscalía señaló que se logró esclarecer el funcionamiento de la organización y el rol de coordinación que ejercía su cabecilla. No obstante, las autoridades judiciales mantienen abiertos los procesos contra los demás implicados, mientras se definen sus responsabilidades individuales.