La Fiscalía General de la Nación judicializó a 12 presuntos integrantes de la estructura criminal ‘Los Vida Nueva’, señalada de al menos seis homicidios, varios atentados sicariales y del control del microtráfico en Soacha. Entre los procesados figuran dos supuestos cabecillas que, según las autoridades, coordinaban los crímenes para dominar la venta de estupefacientes en el municipio.
Una investigación adelantada por la Fiscalía permitió desarticular a ‘Los Vida Nueva’, organización delictiva que operaba en Soacha y que estaría vinculada con homicidios selectivos, sicariato y tráfico local de drogas. De acuerdo con el ente acusador, la estructura habría cometido seis asesinatos entre 2024 y 2025, además de cuatro atentados armados en los que las víctimas lograron sobrevivir.
En el proceso fueron judicializados 12 presuntos integrantes, incluidos quienes serían sus máximos cabecillas: Esteban Mauricio Romero Benavides, alias ‘El Gato’, y Jairo de Jesús Valle Tejedor, alias ‘Cachaco’. Este último, según la Fiscalía, habría ordenado varios de los crímenes desde un centro de reclusión.
Las autoridades señalaron que ambos se encargaban de suministrar las armas de fuego y coordinar los homicidios con el objetivo de ejercer control territorial sobre la comercialización de estupefacientes, actividad que se habría consolidado desde octubre de 2024.
La investigación también reveló que la banda presuntamente instrumentalizaba a menores de edad para tareas de transporte, distribución y vigilancia de los puntos de expendio de drogas, una práctica que agravó la imputación de cargos.
Los demás procesados fueron identificados como Jorge Antonio Ramírez López, Jhoan Sebastián Gaitán Castro, Andrés Felipe Cante Martínez, Lubin Andrés Rodríguez Lombana, Gerardo Palacios Molina, Joan Sebastián Ramírez Correal, Carlos Mario Polo Medina, Sebastián de la Hoz Díaz, José Israel Ordoñez Durán y Jhon Edixon López, quienes, según la Fiscalía, cumplían roles de expendedores y sicarios dentro de la organización.
Por estos hechos, una fiscal de la Seccional Cundinamarca les imputó, de acuerdo con su presunta responsabilidad individual, los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, concierto para delinquir, porte ilegal de armas, tráfico de estupefacientes y uso de menores para la comisión de delitos.
Ninguno de los procesados aceptó los cargos. No obstante, un juez de control de garantías les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanzan las investigaciones.
Las capturas se realizaron durante diligencias de allanamiento en Soacha, donde las autoridades incautaron cuatro armas de fuego, munición calibre 38, base de coca, bazuco, varios teléfonos celulares y un vehículo, elementos que quedaron a disposición de la Fiscalía como material probatorio.