La justicia envió a prisión a Yurley López Bayona, hallada culpable como cómplice de extorsión agravada. Recibía los giros de víctimas intimidadas por supuestos grupos armados que operaban desde La Dorada.

A la cárcel El Buen Pastor fue trasladada Yurley López Bayona, luego de que un juez ordenara hacer efectiva una condena de 20 meses de prisión, sin beneficio de detención domiciliaria, por su participación en una banda de extorsión que afectó a habitantes del Oriente de Caldas. La sentencia fue leída el pasado viernes y dispuso su traslado inmediato desde su residencia en Soacha (Cundinamarca) al centro penitenciario de Bogotá.
López Bayona aceptó cargos como cómplice de extorsión agravada ante un juez de La Dorada. Según la investigación, su rol consistía en reclamar los giros de dinero que las víctimas, sometidas a amenazas, enviaban tras recibir llamadas intimidatorias. Durante la diligencia judicial, la mujer no ocultó su llanto al conocer la decisión.
El expediente reseña dos hechos ocurridos el 12 de enero de 2023. Aunque no se precisó si las llamadas extorsivas se realizaron desde la cárcel Doña Juana o desde las calles, los investigadores establecieron que los números usados triangulaban en La Dorada (Caldas).
Los casos
- Fiquero amenazado en Sucre.
Un propietario rural en Corozal (Sucre) recibió llamadas de hombres que se identificaron como integrantes de un grupo armado. Le dijeron conocer la ubicación de dos predios y su ganado y exigieron $20 millones para la compra de 40 uniformes camuflados, advirtiendo que, de no pagar, matarían los animales. El afectado manifestó no contar con esa suma y ofreció $5 millones, que giró el mismo día en dos envíos de $2 millones y $3 millones. Luego, bajo presión, le exigieron mantenerse en línea y buscar más dinero para enviar a nombre de Yurley López Bayona. Al día siguiente, 13 de enero, realizó un giro adicional de $50.000 a Bogotá por Supergiros.
- Docente intimidado.
En el segundo hecho, un docente en Sucre fue contactado por un hombre que se presentó como Evelio Guzmán, quien aseguró pertenecer a un grupo armado y afirmó que lo habían seguido durante 30 días. Le exigieron asistir a reuniones o abandonar la zona. Posteriormente, otro interlocutor, identificado como Richard, lo amenazó con enviar 30 hombres a su finca y exigió $30 millones para equipos de comunicación. El 25 de enero, la víctima consignó $5 millones a la cuenta de López Bayona y le anunciaron nuevos pagos por $10 millones en los meses siguientes. Un tercer contacto, Raúl, intensificó las amenazas contra el ganado. Desesperado, el docente manifestó haber entregado incluso el dinero del semestre de su hijo.
La investigación determinó que las llamadas se originaron desde líneas 311 894XX y 321 381XX, con ruteo hacia La Dorada, lo que permitió vincular el esquema y establecer el papel de la hoy condenada como receptora de los recursos.
Con esta decisión, la justicia busca cerrar el cerco a las redes de extorsión que operan bajo intimidación armada y afectan a comunidades rurales, reiterando que quienes faciliten el cobro de estos delitos también enfrentarán penas de prisión efectiva.