EE. UU. intensifica cerco marítimo y detiene otro petrolero vinculado a Venezuela en el Caribe

La intercepción del buque Sagitta se suma a una serie de incautaciones dentro de la Operación Southern Spear, con la que Washington busca frenar el transporte de crudo venezolano.

Funcionarios estadounidenses publicaron imágenes del petrolero venezolano Sagitta que fue incautado en el Caribe este martes.

Fuerzas militares de Estados Unidos detuvieron en el Caribe al buque motorizado Sagitta, en una nueva acción de control marítimo dirigida a impedir el transporte de petróleo venezolano que, según Washington, viola el régimen de sanciones impuesto por ese país. La operación se realizó sin incidentes y forma parte de una estrategia más amplia para reforzar la presión sobre el sector energético de Venezuela.

El Comando Sur de Estados Unidos (Southcom) confirmó este martes la intercepción del Sagitta durante una misión conjunta en el hemisferio occidental. Un video difundido por las autoridades muestra a la embarcación navegando con varias personas a bordo antes de ser detenida por fuerzas estadounidenses.

En un comunicado oficial, funcionarios estadounidenses señalaron que la detención “demuestra nuestra determinación de garantizar que el único petróleo que salga de Venezuela sea coordinado de manera adecuada y legal”, en referencia a la denominada “cuarentena” establecida por el presidente Donald Trump para buques sancionados que operan en la región.

La aprehensión del Sagitta se llevó a cabo en el marco de la Operación Southern Spear, una iniciativa interinstitucional que involucra al Departamento de Defensa, la Guardia Costera de Estados Unidos, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia. Según Washington, el objetivo es combatir actividades ilícitas y reforzar la seguridad y la estabilidad en el Caribe.

Antecedente reciente: el caso del Veronica

Esta acción se suma a la captura, el pasado 15 de enero, del buque cisterna Veronica, también en el mar Caribe. De acuerdo con el Comando Sur, se trata del sexto petrolero sancionado con presuntos vínculos con Venezuela que ha sido interceptado en las últimas semanas como parte de la misma operación.

El abordaje del Veronica se realizó de madrugada desde el portaviones USS Gerald R. Ford, con la participación de infantes de marina, personal naval y un equipo táctico de la Guardia Costera. Las autoridades estadounidenses informaron que la nave, que navegaba bajo bandera de Guyana y había estado previamente en aguas venezolanas, fue capturada sin resistencia.

Washington sostiene que el Veronica operaba “en desafío” de las sanciones y de la cuarentena marítima impuesta a embarcaciones relacionadas con el transporte de crudo venezolano. Desde la capital estadounidense, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que la acción se realizó conforme a la ley y reiteró que el objetivo es impedir la salida de petróleo venezolano fuera de los canales autorizados.

Imagen del abordaje por parte del ejército estadounidense al petrolero venezolano en el Caribe.

Escalada de presión y tensión regional

La intensificación de estas operaciones ocurre en un contexto de creciente presión de Estados Unidos sobre el sector energético venezolano, que incluye solicitudes de órdenes judiciales para la incautación de decenas de buques adicionales presuntamente vinculados al comercio de crudo del país sudamericano.

Las interceptaciones también se producen en medio de una escalada de tensión entre Washington y Caracas, tras recientes acciones militares y diplomáticas que han sido condenadas por el gobierno venezolano. Mientras Estados Unidos defiende estas medidas como necesarias para hacer cumplir las sanciones y combatir actividades ilícitas, críticos internacionales cuestionan su legalidad y advierten sobre su impacto geopolítico en el Caribe y en el equilibrio regional.