Récord de sífilis en Argentina: los contagios se duplican en una semana

Datos oficiales alertan sobre un aumento del 109% en los casos al inicio de 2026. Especialistas advierten que el retroceso en prevención, testeo y acceso a preservativos impulsa una tendencia que ya es la más alta en 30 años.

La sífilis, una infección de transmisión sexual prevenible, de diagnóstico simple y con tratamiento efectivo, atraviesa un rebrote histórico en Argentina. El primer Boletín Epidemiológico Nacional de 2026 confirmó que los casos se duplicaron en la primera semana del año: hubo un aumento del 109% respecto de la mediana del mismo período entre 2021 y 2025.

Entre el 4 y el 10 de enero se notificaron 1.092 contagios, cuando el valor histórico para esa semana era de 522. El dato profundiza una curva ascendente que se sostiene desde hace más de una década y que en 2025 alcanzó el nivel más alto desde el inicio de los registros, en 1994.

Según el Ministerio de Salud, el año pasado se acumularon 55.183 casos de sífilis en la población general, un 71% más que la mediana anual del período 2020–2024. Tras un descenso transitorio durante la pandemia —atribuido a la caída en las consultas y el diagnóstico—, los contagios volvieron a crecer con fuerza desde 2022. En 2023 se superaron por primera vez los 30.000 casos anuales.

Leandro Cahn

“La suba es el resultado de varios factores combinados: menor uso del preservativo, debilitamiento de las políticas públicas de salud sexual, menos información, menos testeo y menos acceso a insumos básicos de prevención”, explica Leandro Cahn, director de la Fundación Huésped. A eso se suma, advierte, una falsa sensación de bajo riesgo asociada a la existencia de tratamientos eficaces para otras infecciones, como el VIH.

La sífilis es causada por la bacteria Treponema pallidum, no genera inmunidad —una persona puede reinfectarse— y puede transmitirse por relaciones sexuales sin métodos de barrera, así como durante el embarazo o el parto. “En etapas avanzadas puede provocar daños neurológicos y cardíacos, y muerte fetal”, señala la infectóloga María Delfina Rimoldi, del hospital Muñiz. En su fase inicial suele manifestarse con una lesión indolora que puede pasar desapercibida. “Si se detecta antes del primer año, el tratamiento es una sola dosis de penicilina”, subraya.

La mayoría de los casos se concentra en personas jóvenes, de entre 15 y 39 años, con tasas especialmente altas en mujeres. El boletín también registra un aumento del 15% en los contagios en personas embarazadas durante 2025, aunque los casos de sífilis congénita mostraron una baja influida por la caída de la natalidad.

La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) causada por la bacteria ‘Treponema pallidum’. Esta infección puede afectar tanto a hombres como a mujeres.

Para Rimoldi, el fenómeno trasciende las conductas individuales. “Cuando una enfermedad prevenible y curable aumenta, el problema es colectivo y político: hay menos preservativos, menos testeo y menos campañas”, afirma. La especialista reclama una respuesta integral que incluya prevención sostenida, diagnóstico oportuno y acceso equitativo a la atención.

En ese contexto, organizaciones de la sociedad civil alertan sobre el impacto del ajuste. Según datos oficiales analizados por la Fundación Huésped, en 2025 el Estado nacional no realizó compras de preservativos y solo distribuyó 832 unidades en todo el país. Además, un informe de ACIJ y ELA indica que el presupuesto 2026 para Educación Sexual Integral se redujo un 98% respecto de 2023.

Los expertos coinciden: sin políticas públicas activas, la sífilis seguirá avanzando, pese a ser una enfermedad que la medicina ya sabe cómo prevenir y curar.