46 animales regresan a la vida silvestre tras ser rescatados del tráfico ilegal en Cundinamarca

Un total de 46 animales silvestres, víctimas del tráfico ilegal de fauna, fueron liberados en su hábitat natural en el municipio de La Vega, provincia del Gualivá, durante una jornada liderada por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y las autoridades que integran el Comité Interinstitucional para el Control del Tráfico Ilegal de Flora y Fauna Silvestres.

La liberación fue el resultado de operativos de control contra la comercialización, tenencia y movilización ilegal de especies silvestres, un delito que continúa generando graves impactos sobre los ecosistemas y la biodiversidad del país. Los animales retornaron a la vida silvestre luego de cumplir rigurosos criterios técnicos que garantizan su adaptación y supervivencia.

Del total de ejemplares liberados, 27 se encontraban bajo custodia de la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá. Entre ellos había ranas, zarigüeyas, tucanetas, aves canoras, reptiles, anfibios y un perro de monte, todos recuperados tras haber sido extraídos ilegalmente de su entorno natural.

Por su parte, la CAR liberó 19 animales adicionales, entre los que se contaban zarigüeyas, un búho, un armadillo y un zorro. La autoridad ambiental regional fue la encargada de autorizar las liberaciones dentro de su jurisdicción, en coordinación con las demás entidades participantes.

La jornada se desarrolló en el marco del Comité Interinstitucional para el Control del Tráfico Ilegal de Flora y Fauna Silvestres de Cundinamarca y el Distrito Capital, un espacio de articulación entre autoridades ambientales regionales y nacionales que busca fortalecer las acciones de control, atención y prevención frente a este delito.

Las autoridades reiteraron que el tráfico de fauna silvestre sigue siendo una de las principales amenazas para la biodiversidad en Colombia y llamaron a la ciudadanía a denunciar cualquier caso de tenencia o comercialización ilegal. La participación ciudadana, subrayaron, es clave para proteger la vida silvestre y garantizar la conservación de los ecosistemas del territorio.