Hombres armados dispararon seis veces contra un vehículo de transporte de pasajeros en el barrio La Veredita. El conductor resultó ileso, pero el hecho revive el temor por las extorsiones que afectan al gremio.
La violencia contra conductores de transporte de pasajeros continúa en Soacha. En la tarde de este jueves se registró un nuevo ataque armado contra un colectivo, cuando dos hombres que se movilizaban en motocicleta dispararon en repetidas ocasiones contra el vehículo.
El hecho ocurrió cuando el colectivo afiliado a la empresa Carros del Sur estaba llegando al barrio La Veredita. Según testigos y un video que los mismos delincuentes publicaron en redes sociales, los atacantes realizaron seis disparos mientras lanzaban amenazas contra los conductores.
La mayoría de los impactos quedó en el costado izquierdo del vehículo: uno perforó uno de los vidrios y los demás quedaron incrustados en la carrocería. A pesar de la gravedad del ataque, el conductor resultó ileso y no llevaba pasajeros en ese momento, lo que evitó una tragedia mayor.

Extorsiones detrás de los ataques
Conductores del sector aseguran que estos atentados estarían relacionados con el no pago de extorsiones, conocidas como “vacunas”, que bandas criminales exigen de forma mensual o incluso semanal para permitirles trabajar.
El gremio ha señalado como responsables de estos hechos a la banda delincuencial Los Satanás, que ha sido vinculada a casos de extorsión y amenazas contra transportadores, comerciantes y residentes del municipio.

Un problema que no se detiene
La situación de seguridad para los conductores informales en Soacha se ha deteriorado en los últimos meses. Solo en febrero se registraron tres atentados contra transportadores, uno de ellos el ocurrido el 17 de febrero de 2026, cuando fue asesinado el conductor Agustín González.
Ese crimen provocó bloqueos y protestas de conductores, quienes exigieron mayor protección y acciones contundentes contra las redes de extorsión.
Aunque las autoridades han reportado capturas recientes relacionadas con estos delitos, los ataques continúan generando temor entre los transportadores y la comunidad.
Llamado urgente a las autoridades
Los conductores reiteraron su llamado a las autoridades para que refuercen los operativos y frenen a las bandas que operan en la zona. Aseguran que la extorsión y las amenazas se han convertido en un riesgo permanente para quienes dependen del transporte informal para subsistir.
“Cada día salimos a trabajar con miedo”, señalaron algunos transportadores, quienes piden medidas efectivas que les permitan trabajar sin amenazas ni violencia.