Durante su participación en la plenaria de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas, el presidente Gustavo Petro afirmó que Colombia está impulsando un cambio en la política mundial contra las drogas, basado en incautaciones históricas de cocaína, sustitución voluntaria de cultivos y una estrategia dirigida contra las grandes estructuras del narcotráfico.
En la sesión anual celebrada en Viena (Austria), el mandatario aseguró que su Gobierno ha logrado resultados sin precedentes en la lucha contra el narcotráfico, entre ellos la incautación de 3.300 toneladas de cocaína y la sustitución de 42.000 hectáreas de cultivos ilícitos, una estrategia que —según explicó— busca combatir las mafias sin recurrir a la violencia contra el campesinado.
Durante el encuentro, Colombia ratificó ante la comunidad internacional su apuesta por una política antidrogas que combine acciones contundentes contra los grandes capos con programas de desarrollo rural y economías legales para las comunidades que históricamente han dependido de la hoja de coca.

En el marco de su agenda diplomática, el jefe de Estado sostuvo reuniones bilaterales con John Brandolino, director ejecutivo interino de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), y con Sevil Atasoy, presidenta de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), para discutir el papel de Colombia en la transformación de la política global frente a las drogas.
Ante los delegados del 69.º período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes, el presidente también cuestionó que Colombia permanezca vinculada a la llamada “lista Clinton” u OFAC, pese a que —según dijo— su administración ha logrado las mayores incautaciones de cocaína en la historia reciente del país.
El mandatario sostuvo que el cultivo de coca está ligado a factores estructurales como la desigualdad social y la concentración de la tierra. En ese contexto, criticó el enfoque prohibicionista internacional y planteó que la prohibición de sustancias ha favorecido la aparición de mafias y ciclos de violencia.
“La prohibición de las sustancias implica la creación de la mafia, y la creación de la mafia implica muerte y violencia”, afirmó el jefe de Estado durante su intervención ante los representantes internacionales.

En paralelo, Petro inauguró en la capital austríaca un stand del programa de sustitución de cultivos ilícitos junto a la directora de la Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, Gloria Miranda, y la embajadora Marcela Tovar. Allí se presentó “Peace Chocolate”, un producto elaborado con cacao proveniente de proyectos productivos en Putumayo y Nariño impulsados por comunidades que han sustituido la hoja de coca.