El exvicepresidente de la República falleció a los 64 años tras una larga batalla contra un tumor cerebral. Su trayectoria marcó más de tres décadas de la política colombiana entre el poder, los atentados y las controversias.

El exvicepresidente de Colombia Germán Vargas Lleras falleció este viernes 8 de mayo a los 64 años, luego de enfrentar durante más de una década un agresivo tumor cerebral que deterioró progresivamente su estado de salud. La noticia fue confirmada por familiares y dirigentes políticos cercanos, luego de varios meses en los que el líder de Cambio Radical permaneció bajo estricta reserva médica.
Vargas Lleras ocupó prácticamente todos los cargos relevantes del Estado colombiano: fue concejal, senador durante cuatro periodos consecutivos, ministro del Interior, ministro de Vivienda y vicepresidente de la República durante el gobierno de Juan Manuel Santos entre 2014 y 2018. Además, lideró durante años el partido Cambio Radical y aspiró en varias oportunidades a la Presidencia de la República.
En los últimos años se convirtió en uno de los críticos más fuertes del gobierno del presidente Gustavo Petro, especialmente frente a temas económicos, de seguridad y salud. Pese a las profundas diferencias ideológicas, Petro lamentó su fallecimiento y destacó “su seriedad en el debate político”.
“Lamento la muerte de Germán Vargas Lleras. Tanto en el Senado como en campaña se comportó como un gladiador. En general contradictor mío, lamento que su seriedad en el debate desaparezca. Le envío a su familia mi sentido pésame”, escribió el mandatario en sus redes sociales.
Una batalla silenciosa contra el cáncer
La enfermedad que finalmente causó la muerte del exvicepresidente comenzó a hacerse pública en 2015, cuando sufrió un desmayo durante un discurso político en Bucaramanga mientras ejercía como vicepresidente del gobierno Santos.
Los exámenes médicos revelaron la presencia de un meningioma, un tumor que crece en las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Desde entonces, inició un extenso tratamiento médico que incluyó cirugías, radioterapias, quimioterapias y procedimientos especializados tanto en Colombia como en centros médicos de Houston, Estados Unidos.
La Fundación Santa Fe de Bogotá realizó inicialmente la extirpación del tumor y posteriores tratamientos para evitar su reaparición. Sin embargo, la enfermedad regresó con el paso de los años y agravó considerablemente su estado de salud.
Durante sus últimos meses permaneció bajo atención clínica domiciliaria, acompañado por su familia más cercana. Según allegados, Vargas Lleras evitó que el país conociera el deterioro físico que enfrentaba. Incluso sus ingresos a cuidados intensivos y complicaciones médicas recientes se manejaron bajo absoluta reserva.
La quimioterapia modificó notablemente su apariencia física. En sus últimas apariciones públicas se le vio utilizando gorra y con visibles cambios en su rostro producto del tratamiento.

Una vida marcada por la violencia política
La trayectoria de Vargas Lleras estuvo atravesada por la violencia del conflicto armado colombiano. El 13 de diciembre de 2002 sobrevivió a un atentado con explosivos dentro del Congreso de la República.
Ese día abrió un paquete aparentemente navideño que contenía una bomba. La detonación le causó graves heridas, le destrozó tres dedos de una mano y le dejó quemaduras en el rostro.
Años después, el 10 de octubre de 2005, volvió a ser objetivo de otro atentado cuando un carro bomba explotó cerca de la caravana en la que se movilizaba tras salir de las instalaciones de Caracol Radio en Bogotá. La explosión dejó heridas a varias personas de su esquema de seguridad.
Décadas más tarde, el exjefe guerrillero Rodrigo Londoño, conocido como “Timochenko”, reconoció públicamente que las Farc estuvieron detrás de ese atentado.
Del liberalismo galanista al poder nacional
Nieto del expresidente Carlos Lleras Restrepo, Germán Vargas Lleras inició su carrera política desde muy joven dentro del liberalismo liderado por Luis Carlos Galán.
A los 18 años comenzó su actividad pública y posteriormente fue concejal de Bojacá, Cundinamarca. Más adelante consolidó su carrera en Bogotá y luego en el Senado, donde se convirtió en una de las figuras más visibles del Congreso.
Su ascenso político coincidió con los años más intensos del conflicto armado colombiano. Fue uno de los primeros dirigentes liberales en respaldar la candidatura presidencial de Álvaro Uribe Vélez y posteriormente consolidó a Cambio Radical como una de las principales fuerzas políticas del país.
Con el paso de los años construyó una imagen de dirigente fuerte, disciplinado y confrontacional. Sus seguidores destacaban su capacidad ejecutiva y administrativa, mientras sus críticos cuestionaban su estilo autoritario y su manejo del poder político.
El “superministro” del gobierno Santos
Durante el gobierno de Juan Manuel Santos, Vargas Lleras asumió un papel determinante en la ejecución de proyectos de infraestructura, vivienda y obras estratégicas.
Aunque constitucionalmente la Vicepresidencia tenía funciones limitadas, Santos terminó delegándole buena parte del músculo operativo del Gobierno Nacional. Su liderazgo fue clave en programas de vivienda gratuita, autopistas 4G y proyectos de modernización vial.
El expresidente Ernesto Samper destacó precisamente ese legado durante las honras fúnebres realizadas en Bogotá.
“Quien quiera saber quién era Germán Vargas, que mire las autopistas 4G y 5G, que mire las casas de vivienda de interés social que inauguró y las leyes sobre justicia que sacó”, afirmó Samper.

Honras fúnebres en el Palacio de San Carlos
El cuerpo del exvicepresidente fue trasladado al Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería colombiana, donde se realizan las honras fúnebres con participación de familiares, dirigentes políticos y ciudadanos.
El féretro ingresó escoltado por unidades militares y policiales junto a sus familiares más cercanos. La ceremonia privada se abrió posteriormente al público para permitir el homenaje de distintos sectores políticos y sociales.
La canciller Rosa Villavicencio confirmó también su presencia como representante del Gobierno Nacional.
La muerte de Germán Vargas Lleras cierra uno de los capítulos más intensos y polémicos de la política colombiana contemporánea. Su figura dejó una huella marcada por el poder, la confrontación, la supervivencia y una persistente aspiración presidencial que finalmente quedó inconclusa.