Expatrullero recibió una condena de 18 años de prisión por homicidio y encubrimiento de pruebas, pero permanece desaparecido pese a existir una orden de captura en su contra.

A casi seis años de la masacre del 9S en Soacha y Bogotá, la justicia colombiana condenó a 18 años de prisión al expatrullero de la Policía Nacional Óscar Alexander Márquez Rojas por el asesinato de Anthony Gabriel Estrada Espinosa, joven venezolano que murió durante las protestas del 9 de septiembre de 2020. Sin embargo, el condenado permanece prófugo y las autoridades desconocen su paradero.
La sentencia fue emitida por el Juzgado Tercero Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Soacha, que halló responsable a Márquez Rojas de los delitos de homicidio en concurso con ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.
El fallo representa uno de los avances judiciales más importantes en los casos relacionados con la denominada masacre del 9S, una de las jornadas más violentas en la historia reciente del país, que dejó 13 personas muertas en Bogotá y Soacha tras las protestas desencadenadas por el asesinato del abogado Javier Ordóñez a manos de miembros de la Policía Nacional.
Condenado, sin beneficios y con orden de captura
Además de la pena de prisión, el juzgado negó al expatrullero cualquier beneficio judicial, incluida la suspensión condicional de la ejecución de la pena y la posibilidad de cumplirla bajo detención domiciliaria.
La decisión judicial tomó mayor relevancia debido a que Márquez Rojas permanece evadido de la justicia.
El pasado 9 de abril de 2026, la jueza encargada del caso ordenó su captura inmediata luego de constatar que el exuniformado llevaba más de un año sin comparecer al proceso judicial e incumpliendo de manera reiterada las órdenes impartidas por las autoridades.
Entre los incumplimientos más graves figura la violación de la medida de detención domiciliaria que le había sido impuesta mientras avanzaba el juicio.
Desde entonces, las autoridades no han logrado ubicarlo y hasta la fecha se desconoce su paradero.
El crimen que estremeció a Soacha

Durante el juicio quedó establecido que Anthony Gabriel Estrada Espinosa murió como consecuencia de un disparo realizado con el arma de dotación asignada a Márquez Rojas durante las protestas registradas en inmediaciones de la estación de Policía de Ciudad Verde, en Soacha.
Las pruebas balísticas y los análisis forenses practicados durante la investigación permitieron vincular de manera concluyente el proyectil extraído del cuerpo de la víctima con una pistola SIG Sauer asignada al entonces patrullero.
La evidencia también permitió demostrar que, tras los hechos, se intentó ocultar información clave para desviar las investigaciones y dificultar el esclarecimiento de lo ocurrido.
Por estos hechos, el exuniformado fue condenado tanto por el homicidio como por las acciones destinadas a ocultar pruebas relacionadas con el crimen.
Un paso en la búsqueda de justicia por la masacre del 9S
![]()
La condena contra Márquez Rojas constituye un avance significativo para las víctimas de la masacre del 9S y sus familias, quienes durante años han exigido verdad, justicia y reparación por los hechos ocurridos durante las jornadas de protesta de septiembre de 2020.
No obstante, organizaciones de derechos humanos han advertido que aún persisten desafíos para el esclarecimiento total de los hechos, especialmente porque varios de los casos continúan en investigación y porque la mayoría de los agentes que hicieron uso de armas de fuego durante esas jornadas todavía no han sido judicializados.
Mientras avanza la búsqueda del exuniformado condenado, familiares de las víctimas y organizaciones sociales insisten en que la captura de Márquez Rojas es indispensable para garantizar el cumplimiento efectivo de la sentencia y evitar que uno de los responsables de uno de los casos más emblemáticos del 9S permanezca en la impunidad.