Cundinamarca pone en marcha el Código Dorado para salvar vidas y fortalecer la atención en salud mental

Más de 6.500 Guardianes de la Vida fueron capacitados en los 116 municipios para detectar señales de alerta y activar rutas de atención inmediata en salud mental.

En una apuesta sin precedentes por la protección de la salud mental y la prevención del suicidio, la Gobernación de Cundinamarca, a través de la Secretaría de Salud Departamental y el Hospital Universitario La Samaritana, lanzó oficialmente el Código Dorado, una estrategia que permitirá brindar una respuesta inmediata, articulada y prioritaria a las personas que presenten riesgo de conducta suicida.

La iniciativa busca fortalecer la coordinación entre las entidades de salud, instituciones educativas, organismos de emergencia, autoridades locales y redes comunitarias, con el propósito de garantizar atención especializada y oportuna a quienes atraviesen situaciones de crisis emocional o psicológica.

El programa es el resultado de un amplio trabajo territorial que ha permitido capacitar a más de 6.500 actores comunitarios e institucionales en los 116 municipios del departamento. Estos ciudadanos hacen parte de la red denominada Guardianes de la Vida, encargada de identificar señales de alerta, brindar orientación inicial y activar tempranamente las rutas de atención.

“Este es un espacio que nos convoca alrededor de una causa profundamente humana: proteger la vida, cuidar la salud mental y fortalecer la capacidad de respuesta de nuestro talento humano frente a la conducta suicida”, afirmó la secretaria de Salud de Cundinamarca, Neidy Adriana Tinjacá Rueda.

Atención prioritaria en menos de 30 minutos

La nueva estrategia involucra a EPS, IPS, instituciones educativas, organismos de socorro, Policía, comisarías de familia, líderes comunitarios y redes de apoyo social. El objetivo es que cualquier persona identificada en riesgo reciba atención especializada en el menor tiempo posible.

De acuerdo con la normatividad nacional vigente, los pacientes con riesgo de conducta suicida deben ser clasificados como prioridad en los servicios de urgencias. En los casos de mayor gravedad, la atención no puede superar los 30 minutos. Con la implementación del Código Dorado, las autoridades buscan garantizar el cumplimiento efectivo de este protocolo en todo el territorio departamental.

Una red de prevención que llega a las comunidades

La estrategia se articula con Semillas de Vida, programa que durante 2026 ha capacitado a docentes, psicólogos, médicos, trabajadores sociales, orientadores escolares y organismos de emergencia en detección temprana, primeros auxilios psicológicos y acompañamiento comunitario.

Paralelamente, el departamento ha fortalecido una red territorial de apoyo conformada por Centros de Escucha, Zonas de Orientación Escolar y Guardianes de la Vida, mecanismos que acercan los servicios de prevención y atención a las comunidades más apartadas.

“El Código Dorado nos propone una mirada integrada. No solo mejora la articulación de las rutas de atención y el manejo oportuno de los casos, sino que reconoce el papel fundamental de las redes comunitarias en la protección de la salud mental”, explicó la secretaria Tinjacá.

Líneas 123 y 106 podrán activar la ruta

Uno de los componentes clave del programa es la activación desde múltiples escenarios. El Código Dorado podrá ponerse en marcha desde entornos educativos, comunitarios, laborales, deportivos, culturales, sociales, judiciales y de salud.

Asimismo, las líneas de emergencia 123 y 106 se convierten en canales estratégicos de atención, gracias a la capacitación especializada que han recibido sus operadores para intervenir en situaciones de crisis y brindar primeros auxilios psicológicos.

“Estoy convencida de que el trabajo articulado entre instituciones, equipos de salud y comunidades es fundamental para avanzar hacia una atención más cercana, humana y efectiva. Hoy reafirmamos nuestro compromiso con la salud mental y el bienestar de todos los cundinamarqueses”, concluyó la funcionaria.

Con la puesta en marcha del Código Dorado, Cundinamarca fortalece su capacidad institucional para prevenir el suicidio, ampliar el acceso a los servicios de salud mental y acompañar de manera oportuna a las personas que enfrentan momentos de crisis, consolidando una estrategia integral orientada a proteger la vida en todo el departamento.