Estos son los requisitos para volar un dron en Colombia sin exponerse a millonarias multas

La Aerocivil recordó las normas que deben cumplir los operadores de drones en el país. Las sanciones por incumplir la reglamentación pueden superar los $19 millones.

El uso de drones en Colombia atraviesa uno de sus momentos de mayor crecimiento. Impulsado por un mercado que alcanzó los US$34,64 millones y con una proyección de expansión del 37,4 % hacia 2035, según la firma EMR Claight, cada vez más personas utilizan estas aeronaves no tripuladas para actividades recreativas, comerciales, audiovisuales, agrícolas e industriales.

Este auge también se refleja en las cifras de la Unidad Administrativa Especial de Aeronáutica Civil (Aerocivil), que reporta miles de solicitudes de vuelo y más de 5.900 pilotos certificados para operar drones en el territorio nacional.

Sin embargo, las autoridades advierten que el desconocimiento de la normativa no exime de responsabilidad. Operar un dron sin cumplir los requisitos legales puede acarrear sanciones de hasta 370 UVT, equivalentes a cerca de $19,37 millones, además de otras medidas administrativas cuando las aeronaves sean utilizadas para actividades prohibidas.

¿Qué requisitos debe cumplir para volar un dron en Colombia?

La Aerocivil establece que toda operación debe ajustarse al Reglamento Aeronáutico Colombiano (RAC 100), el cual clasifica los drones según su peso, uso y nivel de riesgo.

Entre los principales requisitos se encuentran:

  • Registrar el dron cuando así lo exija la normativa vigente.
  • Contar con la certificación correspondiente si la operación requiere licencia de piloto de dron.
  • Mantener siempre el dron dentro del alcance visual del operador.
  • Respetar las alturas máximas autorizadas.
  • No sobrevolar personas, concentraciones masivas o zonas restringidas sin autorización.
  • Evitar vuelos cerca de aeropuertos, bases militares, instalaciones estratégicas y otras áreas de exclusión aérea.
  • Operar únicamente en condiciones meteorológicas que permitan un vuelo seguro.
  • Mantener el equipo en óptimas condiciones técnicas.

¿Cuándo se necesita licencia?

La necesidad de obtener una certificación depende del tipo de operación.

Las actividades recreativas con drones de bajo riesgo tienen requisitos menos estrictos, mientras que las operaciones comerciales, profesionales o especializadas exigen capacitación, certificación y el cumplimiento de procedimientos adicionales establecidos por la Aerocivil.

Los operadores que prestan servicios como fotografía aérea, inspecciones industriales, topografía, agricultura de precisión, vigilancia o levantamientos cartográficos deben verificar previamente qué categoría les aplica antes de iniciar actividades.

Multas por incumplir la normativa

Las autoridades aeronáuticas advierten que las infracciones pueden derivar en multas de hasta 370 UVT, además de otras sanciones administrativas.

Entre las conductas sancionables se encuentran:

  • Volar un dron sin cumplir los requisitos exigidos.
  • Operar en zonas restringidas o prohibidas.
  • Poner en riesgo la seguridad aérea.
  • Realizar vuelos sin las autorizaciones correspondientes.
  • Utilizar drones para actividades ilícitas o contrarias a la ley.

En estos casos, además de las multas económicas, las autoridades pueden ordenar la suspensión de operaciones e iniciar investigaciones administrativas o penales cuando corresponda.

Recomendaciones antes de despegar

Antes de realizar cualquier vuelo, la Aerocivil recomienda verificar la categoría del dron, conocer las restricciones del espacio aéreo donde se pretende operar, revisar las condiciones climáticas y asegurarse de que el equipo se encuentre en perfecto estado de funcionamiento.

También aconseja consultar la reglamentación vigente y tramitar con anticipación los permisos necesarios cuando la operación así lo requiera, especialmente en eventos públicos, zonas urbanas o espacios cercanos a infraestructura crítica.

El crecimiento acelerado del mercado de drones abre nuevas oportunidades para miles de usuarios y empresas en Colombia, pero también exige un mayor compromiso con el cumplimiento de las normas aeronáuticas. Conocer la regulación vigente no solo evita sanciones que pueden superar los $19 millones, sino que contribuye a garantizar la seguridad del espacio aéreo y de las personas en tierra.