Desde julio entran en vigor ajustes progresivos en la jornada laboral y en los recargos dominicales y nocturnos que incrementan el valor de la hora de trabajo para millones de empleados en el país.
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Julio llega con cambios clave para el bolsillo de los trabajadores en Colombia. La combinación de dos reformas laborales en implementación progresiva generará un aumento en el valor de la hora trabajada, especialmente para quienes cumplen turnos nocturnos, dominicales o jornadas extendidas en el sector privado.
Las modificaciones están contempladas en la Ley 2101 de 2021 y en la Ley 2466 de 2025, normas que ajustan tanto la duración de la jornada semanal como los recargos por trabajo en horarios especiales.
Menos horas de trabajo, misma remuneración
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Uno de los cambios más relevantes es la reducción gradual de la jornada laboral, que avanza hacia un máximo de 42 horas semanales. Este proceso, que inició en 2023, contempla recortes progresivos hasta 2026, sin que ello implique una disminución del salario mensual.
De acuerdo con la normativa, la jornada se ha venido reduciendo así:
2023: reducción de 1 hora semanal
2024: reducción de 1 hora semanal
2025: reducción de 2 horas semanales
2026: reducción de 2 horas semanales
Con este esquema, los trabajadores mantienen su salario, pero el valor de la hora ordinaria aumenta, ya que el mismo ingreso mensual se distribuye en menos tiempo laboral.
El Ministerio del Trabajo de Colombia ha señalado que esta medida busca mejorar el equilibrio entre vida laboral y personal, sin afectar derechos salariales ni prestaciones.
Aumentan recargos por trabajo dominical y nocturno
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En paralelo, la reforma laboral introduce un incremento en los recargos por trabajo en domingos, festivos y horarios nocturnos.
Desde julio, el recargo por laborar domingos y festivos sube al 90 %, lo que representa un mayor ingreso para trabajadores que desempeñan funciones en estos días.
Este ajuste impacta directamente a empleados del sector privado que trabajan bajo contrato laboral en sectores como vigilancia, comercio, servicios, logística, hotelería, restaurantes, industria y transporte, entre otros.
¿Quiénes se benefician del cambio?
Las mejoras aplican principalmente a trabajadores con contrato laboral en el sector privado, incluyendo:
- Vigilantes y personal de seguridad
- Empleados domésticos
- Cajeros y trabajadores de supermercados
- Vendedores en almacenes y centros comerciales
- Operarios industriales y de fábricas
- Auxiliares administrativos y logísticos
- Personal de restaurantes y hoteles
- Conductores vinculados a empresas
- Call center y atención al cliente
- Trabajadores de aseo y servicios generales
- Personal de construcción con contrato laboral
Lo que no cambia con la reforma
Las autoridades han aclarado que estas medidas no implican reducción salarial ni afectación de prestaciones sociales. Sin embargo, no aplican automáticamente a contratistas por prestación de servicios, empleados públicos ni regímenes laborales especiales.
Con estos ajustes, el país avanza hacia un modelo de trabajo con menor carga horaria y mayores recargos por horarios especiales, lo que se traduce en un incremento indirecto en el ingreso de millones de trabajadores desde este mes de julio.