Dos personas fueron capturadas durante el operativo, en el que también se incautaron licor adulterado y miles de cigarrillos de contrabando.
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Un operativo contra el comercio ilegal de bebidas alcohólicas permitió descubrir en Soacha un inmueble que, según las autoridades de Cundinamarca, era utilizado para lavar, reenvasar y sellar clandestinamente botellas de cerveza que posteriormente serían comercializadas en el departamento.
El hallazgo fue realizado durante una intervención liderada por el Grupo Especial para la Promoción de la Cultura contra la Ilegalidad (GEPCI), de la Secretaría de Hacienda de Cundinamarca, con apoyo de la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) y peritos especializados de Bavaria.
Más de 3.300 cervezas reenvasadas
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Durante la inspección del inmueble, las autoridades encontraron más de 3.300 unidades de cerveza reenvasada, además de botellas vacías, tapas y diferentes elementos utilizados para lavar los envases, volver a llenarlos y sellarlos de manera artesanal.
El procedimiento también permitió incautar más de 250 unidades de licor adulterado y más de 2.300 cajetillas de cigarrillos de contrabando.
En el lugar fueron capturadas en flagrancia dos personas, quienes quedaron a disposición de las autoridades competentes para responder por los hechos investigados.
Gobernador advierte sobre el riesgo para los consumidores

El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, calificó como llamativo el hallazgo debido a que, según explicó, este tipo de prácticas clandestinas suelen detectarse con mayor frecuencia en otros licores y no en la cerveza.
“No es común encontrar este tipo de prácticas con la cerveza; regularmente se presentan con otros licores, como whiskies, ginebras y aguardientes”.
El mandatario pidió a los consumidores extremar las precauciones al momento de adquirir bebidas alcohólicas y verificar siempre su procedencia.
Rey también advirtió sobre las consecuencias que puede tener para la salud el consumo de productos cuya manipulación y procedencia no están garantizadas.
¿Cómo funcionaba el proceso clandestino?

De acuerdo con el reporte oficial, el inmueble contaba con elementos destinados al lavado de envases y al posterior reenvasado de cerveza. Las botellas eran manipuladas y nuevamente selladas antes de su eventual comercialización.
La preocupación de las autoridades radica en que este procedimiento se realizaba por fuera de los controles sanitarios, tributarios y legales establecidos para la producción y comercialización de bebidas alcohólicas.
Además del riesgo sanitario, este tipo de actividades afectan el recaudo del impuesto al consumo y generan competencia ilegal frente a los establecimientos y empresas que cumplen con las obligaciones establecidas.
Autoridades piden revisar las bebidas antes de consumirlas
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Tras el operativo en Soacha, la Gobernación de Cundinamarca recomendó adquirir bebidas alcohólicas únicamente en establecimientos confiables y prestar especial atención a las condiciones de los envases.
Los consumidores deben desconfiar de productos que presenten sellos alterados, tapas deterioradas, etiquetas sospechosas o cualquier señal de manipulación.

Las autoridades insistieron en que una bebida sometida a procesos clandestinos puede representar un riesgo para la salud, debido a que no existen garantías sobre su contenido, conservación ni condiciones de manipulación.
La Secretaría de Hacienda de Cundinamarca anunció que continuará realizando operativos e investigaciones para identificar lugares utilizados para la producción, almacenamiento y comercialización de bebidas adulteradas y mercancía de contrabando.
El caso descubierto en Soacha puso nuevamente la atención sobre el comercio ilegal de bebidas alcohólicas y la necesidad de que los consumidores verifiquen cuidadosamente los productos antes de comprarlos y consumirlos.