
La creación de la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca se perfila como uno de los desarrollos institucionales más significativos en el centro del país en los últimos años. Concebida como una figura asociativa para articular de manera más eficaz a la capital con los municipios circundantes, esta iniciativa ha despertado interrogantes sobre su verdadero alcance, sus competencias y su participación en proyectos estratégicos para la movilidad regional, como el Regiotram.
En una reciente declaración a medios de comunicación, el gerente de la Región Metropolitana, Luis Felipe Lotta, se pronunció con claridad sobre el papel de esta entidad en el ambicioso proyecto férreo. Frente a la pregunta sobre la vinculación directa con el Regiotram, Lotta fue enfático: “Hemos venido acompañando a la gobernación, pero hasta tanto estos municipios no sean parte de la región, nosotros no trabajamos de manera directa con ese proyecto”.
Sus palabras subrayan una realidad jurídica y operativa que no puede pasar desapercibida. Aunque el Regiotram representa una apuesta de gran envergadura para conectar a Bogotá con varios municipios de Cundinamarca mediante un sistema de transporte férreo, su planificación y ejecución aún no recaen formalmente bajo la competencia de la Región Metropolitana. Esto, debido a que los municipios involucrados en el trazado del proyecto no han oficializado su adhesión a esta figura de asociación territorial.

El modelo sobre el cual se estructura la Región Metropolitana se fundamenta en la adhesión voluntaria. No se trata de una imposición administrativa, sino de una alianza política y técnica que requiere el consentimiento explícito de cada municipio. Esta característica, que busca respetar la autonomía territorial, implica también limitaciones claras para la intervención de la entidad en proyectos que, si bien son de interés regional, exceden por ahora su marco de acción.
La precisión de Lotta no solo aclara el panorama actual, sino que plantea una interrogante crucial para el futuro inmediato: ¿cuándo se sumarán oficialmente los municipios estratégicos al proyecto regional? Hasta que eso ocurra, la gerencia de la Región Metropolitana continuará desempeñando un rol de acompañamiento institucional, sin ejercer una participación activa en iniciativas como el Regiotram.