
Las autoridades del municipio de Soacha iniciaron la investigación para dar con el asesino a sueldo que asesinó a sangre fría a una humilde mujer quien tenía siete meses de embarazo y era madre de un niño de 6 años.
El crimen se registró el sábado 26 de julio en las inmediaciones de la autopista Sur, a una cuadra del puente peatonal del barrio San Mateo. Según testigos, un sicario atacó a la mujer con varios disparos y luego escapó del lugar, generando pánico entre los comerciantes y transeúntes de la zona.
La víctima, identificada como Natsabari Liyela Malaver, falleció junto a la bebé que estaba esperando antes de recibir atención médica. Su muerte ha dejado a una familia devastada y ha puesto en evidencia los riesgos que enfrentan los trabajadores informales en Soacha.
Según relató una persona cercana a la víctima, esta era una humilde mujer trabajadora informal, que vendía tintos y ayudaba a llenar los carros que se parquean en esa zona con destino a la Ciudadela Sucre. Todo ocurrió, al parecer, cuando la joven se negó a pagar una vacuna que habitualmente los vendedores informales y los transportadores son obligados a cancelar amenazados por un grupo delincuencial de venezolanos.
Según trascendió, Liyela, de 32 años, días antes del asesinato, algunas personas se acercaron hasta el sitio donde tenía su puesto de tintos y le exigieron dinero para cubrir la denominada vacuna. El día sábado 26 de julio se encontraba trabajando como de costumbre, de improviso llegó una motocicleta y el parrillero a sangre fría le disparó dos tiros en la cabeza, huyendo del lugar con rumbo desconocido.
Las extorsiones y el control de la zona por estas organizaciones afectan de manera constante a los trabajadores informales y conductores de transporte urbano, que denuncian un ambiente de hostilidad y amenazas que, en esta ocasión, desembocó en un crimen que ha causado consternación en el municipio. La situación ha llevado a los comerciantes informales y vecinos a exigir mayor protección y garantías de seguridad por parte de las autoridades.
El alcalde de Soacha, Julián Sánchez, condenó el asesinato y anunció medidas para dar con los responsables. “Después de conocer el atroz crimen que acabó con la vida de Liyela Malaver, quien se encontraba en estado de embarazo, he dado la orden a la Policía de Soacha y he solicitado a la Fiscalía capturar a los responsables”, declaró el mandatario.
El funcionario también anunció el acompañamiento psicosocial y legal para el hijo menor de la víctima y su familia, y expresó su preocupación por la participación de grupos extranjeros en hechos de violencia y extorsión en la ciudad.
La Fiscalía se encuentra adelantando las investigaciones y recopilando pruebas, incluidas las grabaciones de cámaras de seguridad, para identificar tanto al sicario como a los autores intelectuales del homicidio.
Mientras las autoridades avanzan en el caso, la comunidad reclama acciones efectivas para garantizar la seguridad de los vendedores informales y frenar las extorsiones de organizaciones ilegales presentes en Soacha.