¿Hay que lavar los bananos? Expertos advierten sobre un riesgo común al consumir esta fruta

Aunque muchos pelan el plátano y lo comen sin pensarlo dos veces, especialistas en seguridad alimentaria advierten que esta práctica podría ser riesgosa. Lavar la cáscara antes de pelarlo es una recomendación clave para evitar la exposición a bacterias como la salmonela y la E. coli.

Lavar los bananos antes de comerlos no es una exageración. Así lo han afirmado expertos en seguridad alimentaria quienes advierten que, aunque la cáscara actúa como barrera natural, también puede transportar bacterias, pesticidas y suciedad que terminan en la pulpa al momento de pelarla.

“Es una práctica recomendada para la manipulación segura de los alimentos, con el fin de minimizar la transferencia de suciedad o microbios que puedan estar presentes en la cáscara”, explicó Tamika Sims, directora sénior de Comunicaciones sobre Tecnología del Consejo Internacional de Información Alimentaria.

De acuerdo con los expertos, bacterias como la salmonela, la E. coli o la listeria pueden encontrarse en frutas aparentemente limpias si no han sido lavadas correctamente, lo que representa un riesgo para la salud del consumidor. Además, los plátanos, como otros productos agrícolas, están expuestos a diversos contaminantes durante su recolección, transporte y almacenamiento en supermercados.

¿Cómo se deben lavar los bananos de forma segura?

  1. Lávalos bajo el grifo de agua fría durante al menos 30 segundos. Usa las manos para frotar suavemente la cáscara y remover la suciedad visible.
  2. Evita el uso de jabón o detergentes domésticos, ya que pueden dejar residuos químicos.
  3. Opcionalmente, puedes aplicar una solución diluida de vinagre (una parte de vinagre por cuatro de agua), rociarla sobre la cáscara y luego enjuagar con abundante agua.
  4. Usa un cepillo para frutas si deseas una limpieza más profunda.
  5. Sécalos con un paño limpio o papel absorbente antes de pelarlos.

Este consejo, aunque simple, puede marcar una gran diferencia en la seguridad alimentaria del hogar. Así que la próxima vez que vayas a comerte un plátano, recuerda: también necesita un buen lavado.