La Selección Colombia aseguró su regreso a la Copa del Mundo al derrotar con autoridad a Bolivia en Barranquilla. James, Córdoba y Quintero firmaron la goleada que devuelve la ilusión a un país.
La Tricolor está de vuelta en la élite del fútbol. Este jueves 4 de septiembre, en el estadio Metropolitano de Barranquilla, la Selección Colombia venció 3-0 a Bolivia y selló su clasificación directa al Mundial de Norteamérica 2026, terminando con una sequía de ocho años sin presencia en la cita orbital.
El inicio fue tenso: Bolivia, aferrada a la ilusión del repechaje, presionó alto y complicó a la defensa nacional. Sin embargo, la jerarquía de los referentes colombianos inclinó la balanza. James Rodríguez abrió el marcador al minuto 31 con un remate de primera tras asistencia de Santiago Arias, desatando la fiesta en las tribunas del Metropolitano.
En el complemento, los dirigidos por Néstor Lorenzo pasaron por momentos de duda y permitieron que Bolivia creciera en el juego. Pero al 74’, Juan Fernando Quintero filtró un pase milimétrico para Jhon Córdoba, que fusiló al portero rival y sentenció el 2-0 con un grito de desahogo.
La goleada se selló en el 88’, cuando Luis Díaz rompió la zaga boliviana y habilitó a Quintero, quien definió con frialdad para el 3-0 definitivo. Con el pitazo final, Colombia concretó su clasificación al Mundial y volvió a revivir la ilusión que el país no sentía desde Brasil 2014, donde alcanzó los históricos cuartos de final.
El reto ahora será mayor: Néstor Lorenzo y su cuerpo técnico deberán consolidar un plantel competitivo para afrontar la Copa del Mundo con ambición. La clasificación anticipada le da margen para planificar, corregir falencias y potenciar el funcionamiento colectivo, punto débil señalado durante las Eliminatorias.
Colombia, tras sufrir más de lo esperado, vuelve al escenario grande del fútbol mundial. La misión en 2026 será superar lo hecho en Brasil 2014 y demostrar que esta generación puede dejar una huella más profunda en la historia del balompié nacional.