Troncal de los Andes recibe aval ambiental y promete transformar la movilidad en Chía

Tras años de trámites, debates jurídicos y expectativas ciudadanas, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) otorgó el aval ambiental a la modificación de la licencia de la Troncal de los Andes en Chía, Cundinamarca. La decisión destraba uno de los proyectos viales más esperados de la Sabana Norte, con un nuevo trazado que protege los cuerpos de agua y busca poner fin al histórico trancón en el ingreso y salida del municipio.

Render de la futura Troncal de los Andes

Luego de un prolongado proceso técnico y jurídico, la Troncal de los Andes recibió luz verde ambiental. La ANLA aprobó oficialmente la modificación de la licencia del proyecto, un paso decisivo que marca un punto de inflexión para la movilidad y la competitividad de Cundinamarca, especialmente en el corredor norte que conecta a Chía con Bogotá y otros municipios de la Sabana.

La decisión no solo habilita el inicio de las obras, sino que introduce ajustes clave para armonizar la infraestructura con el entorno natural. Según el pronunciamiento oficial, el nuevo aval permite modificar el trazado de la vía en 1,3 kilómetros, una intervención estratégica orientada a la protección de los cuerpos de agua y de los ecosistemas sensibles presentes en la zona de influencia del proyecto.

El alcalde de Chía, Leonardo Donoso, celebró la determinación de la ANLA y destacó su alcance para el municipio. “La Troncal de los Andes tiene licencia ambiental. La entidad ha otorgado a este importante proyecto este requisito fundamental”, afirmó el mandatario, subrayando que se trata del resultado de una evaluación técnica rigurosa y ajustada a la normatividad ambiental vigente.

Para llegar a este punto, la ANLA realizó un análisis exhaustivo de las actuaciones proferidas por el Tribunal Superior de Cundinamarca y el Consejo de Estado. El proceso incluyó estudios ambientales detallados, así como espacios de participación ciudadana, en los que se abordaron las principales preocupaciones de la comunidad, especialmente las relacionadas con el manejo hídrico y la preservación ecológica.

Desde la Gobernación, el gobernador Jorge Emilio Rey calificó la Troncal de los Andes como la pieza clave que faltaba para completar el rompecabezas de la movilidad en el norte del departamento. “Esta obra es necesaria para descongestionar el tráfico de Cota, Chía y Cajicá. Nos ilusiona poder construir una doble calzada desde la variante de Cota hasta conectarla con esta nueva vía”, señaló.

El impacto del proyecto va más allá de la reducción de los tiempos de desplazamiento. De acuerdo con la administración departamental, la nueva troncal tendrá efectos directos sobre el desarrollo económico de la región:

  • Turismo: facilitará el acceso de visitantes desde Bogotá hacia los municipios de la Sabana Norte.
  • Inversión: mejorará las condiciones logísticas, haciendo la zona más atractiva para nuevos capitales.
  • Competitividad: reducirá los costos de transporte de carga y de pasajeros.

No obstante, la licencia ambiental impone condiciones estrictas. El responsable del proyecto deberá implementar medidas orientadas al fortalecimiento y protección de los ecosistemas asociados, así como garantizar el mantenimiento adecuado de la infraestructura hídrica para evitar afectaciones ambientales. El mensaje de las autoridades es claro: el avance vial deberá ir de la mano con la protección de los recursos naturales.

Con el aval ambiental ya en firme, las expectativas ahora se centran en el inicio de las obras. Para miles de conductores y habitantes de Chía, la Troncal de los Andes representa la promesa de un alivio definitivo a las interminables filas de vehículos que, durante años, han colapsado diariamente uno de los corredores más críticos de la Sabana de Bogotá.