El presidente brasileño alertó que el país debe prepararse ante posibles amenazas externas y defendió aumentar la inversión militar y desarrollar tecnología propia para garantizar la protección del territorio.

El presidente de Luiz Inácio Lula da Silva advirtió que Brasil debe reforzar su capacidad de defensa para evitar quedar expuesto a eventuales amenazas externas. “Si no nos preparamos para la cuestión de la defensa, cualquier día alguien nos invade”, afirmó durante un encuentro en Brasilia con su homólogo sudafricano, Cyril Ramaphosa.
Las declaraciones se produjeron en el Palácio do Planalto, sede del Gobierno brasileño, en el marco de la visita de Estado del mandatario africano. Allí, Lula explicó que la política de defensa de Brasil se basa en el principio de “disuasión”, es decir, en la capacidad de proteger su territorio para prevenir conflictos.
El mandatario subrayó que el país no posee armamento nuclear y defendió un enfoque estratégico orientado principalmente a la protección y la estabilidad. También destacó que muchas tecnologías desarrolladas en Brasil —como los drones— se emplean sobre todo en áreas como la agricultura, la investigación científica y el desarrollo tecnológico.
Lula insistió en que aumentar la inversión en defensa no significa adoptar una postura ofensiva, sino garantizar que el país tenga capacidad de respuesta ante posibles riesgos internacionales.
Cooperación militar y tecnológica
Durante el encuentro, ambos gobiernos discutieron la posibilidad de ampliar la cooperación en materia de defensa y avanzar en proyectos conjuntos de desarrollo tecnológico y equipamiento militar.
“No necesitamos quedarnos comprando a los señores de las armas. Podemos producir”, afirmó Lula, al señalar que Brasil y Sudáfrica comparten necesidades similares en materia de seguridad y desarrollo industrial.
Comercio bilateral por debajo del potencial
La agenda bilateral también incluyó conversaciones sobre cooperación económica y comercial. Según cifras citadas por la prensa brasileña, el intercambio entre Brasil y Sudáfrica alcanzó 2.300 millones de dólares en 2025.
Sin embargo, el mandatario brasileño consideró que esa cifra aún está lejos del potencial de ambas economías y planteó la necesidad de ampliar la relación en sectores estratégicos como energía, tecnología y minerales críticos.