La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca avanza en la instalación de nuevos viveros que funcionarán como Aulas Ambientales Forestales. El proyecto busca promover la siembra de árboles nativos y fortalecer la cultura ambiental en más de 40 municipios del departamento.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) avanza en la ampliación de su red de viveros municipales con el objetivo de implementar 104 Aulas Ambientales Forestales en toda su jurisdicción. La iniciativa busca convertir estos espacios en centros de producción de material vegetal y, al mismo tiempo, en escenarios pedagógicos para fortalecer la educación ambiental en las comunidades.
Los viveros no solo estarán destinados a la producción de árboles nativos, frutales y maderables, sino que también funcionarán como espacios de formación donde se desarrollarán talleres, jornadas pedagógicas y actividades comunitarias orientadas a promover la conservación de los ecosistemas y la cultura del árbol.
Entre los municipios priorizados se encuentran Guaduas, Vianí, Chocontá, La Calera, Pacho, Facatativá, Cabrera, Yacopí, Machetá, Ubaté, Vergara, Tabio, Quebradanegra, Tocaima, Villeta, La Mesa, San Francisco, Buenavista, Nemocón, Arbeláez, Zipacón, Bojacá, Cucunubá, Saboyá, Caldas, San Miguel de Sema, Fusagasugá, Nocaima, Puerto Salgar, San Juan de Río Seco, Útica, Sopó, Pasca, Supatá, Tocancipá, Cogua, Tena, Venecia, Silvania, El Colegio, Agua de Dios, Nimaima, La Vega y Villagómez, entre otros.
El proyecto se ejecutará durante 2026 y contempla la puesta en marcha de más de 50 viveros municipales en distintos puntos del departamento. Actualmente, Zipaquirá y Carmen de Carupa ya cuentan con intervenciones en marcha como parte de esta estrategia.
El director general de la CAR, Alfred Ballesteros, señaló que durante el primer semestre del año se espera consolidar una fase clave del programa.

“Durante este primer semestre del año haremos posible la construcción de 54 viveros en los municipios priorizados. Esperamos que, al finalizar el año, cada uno de estos puntos cuente con su propia Aula Ambiental Forestal, lo que permitirá la propagación de material vegetal, el fortalecimiento de la cultura del árbol y el avance hacia una mayor sostenibilidad ambiental en el territorio”, afirmó.
Con esta estrategia, la CAR busca fortalecer la restauración ecológica, la producción de árboles y la participación comunitaria, consolidando una red regional que impulse la educación ambiental y contribuya a la protección de los recursos naturales en Cundinamarca.