El siniestro de un C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Colombiana deja decenas de víctimas y abre debate sobre la capacidad operativa militar.

Un avión C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) se precipitó a tierra en la mañana del lunes en Puerto Leguízamo, en el sur del país, dejando al menos 68 muertos, 57 heridos y dos personas desaparecidas, según el balance oficial más reciente de las Fuerzas Militares de Colombia.
La aeronave, que transportaba a 128 personas —entre tripulantes, miembros del Ejército y de la Policía—, cayó a aproximadamente 1,5 kilómetros del aeródromo local, poco después de despegar en una misión de abastecimiento y operación militar.
Emergencia en zona de difícil acceso
El impacto desató un incendio que consumió gran parte del avión, mientras habitantes y unidades militares llegaban al lugar entre gritos y escenas de desesperación. Debido a las limitaciones de acceso en esta zona selvática, los primeros rescates se realizaron con apoyo de vehículos improvisados e incluso motocicletas para evacuar heridos.
De los lesionados, al menos 15 permanecen en estado crítico. Nueve de ellos fueron trasladados de urgencia: seis hacia Florencia y tres a Bogotá, ante la gravedad de sus heridas.
Víctimas y relatos del accidente

Entre los fallecidos se cuentan 58 integrantes del Ejército, seis de la FAC y dos de la Policía Nacional. Las autoridades también confirmaron un sobreviviente ileso.
Versiones preliminares indican que varios uniformados se lanzaron de la aeronave en los momentos previos al impacto, en medio del pánico. “Son muchachos que se tiraron antes de colisionar, entonces están reventados por dentro”, afirmó el secretario de Gobierno local, Carlos Claros, al describir la gravedad de las lesiones.
Operativo de rescate y apoyo aéreo
Tras el siniestro, se activó un Puesto de Mando Unificado (PMU) en la zona. Las labores de rescate contaron con apoyo de la Armada Nacional y el despliegue de aeronaves desde distintas bases militares.
Entre los equipos enviados se encuentran aeronaves tipo Cessna Grand Caravan, helicópteros Huey II y un Casa C-212 Aviocar, además de vuelos medicalizados con decenas de camillas para atender a los heridos. La emergencia desbordó la capacidad hospitalaria local.
Hipótesis: falla técnica tras el despegue

El comandante de la FAC, general Carlos Fernando Silva, señaló que la aeronave habría presentado una falla poco después del despegue, lo que le impidió ganar altura antes de precipitarse. Videos del accidente refuerzan esta hipótesis y, por ahora, descartan un atentado.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que el avión contaba con condiciones de aeronavegabilidad y que la tripulación estaba calificada. También confirmó que las explosiones escuchadas tras el impacto corresponderían a la detonación de munición transportada.

Reacciones y debate político
El presidente Gustavo Petro afirmó que el accidente “no debió haber sucedido” y cuestionó retrasos en la modernización de las Fuerzas Militares, atribuidos a trámites administrativos y limitaciones presupuestales.
El mandatario insistió en la necesidad de fortalecer la capacidad aérea del país, en medio de dificultades operativas como la salida de servicio de helicópteros rusos, y defendió la compra de nuevas aeronaves y sistemas tecnológicos.
Las declaraciones desataron una controversia política. La exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez criticó recortes presupuestales en el sector defensa durante el actual gobierno, lo que generó una fuerte respuesta del jefe de Estado sobre la financiación del presupuesto nacional.
Ante esto, Petro la culpó: “Princesa de la oligarquía, ¿se le olvida que tuve que recortar presupuestos porque sus amigos todos, incluidos algunos liberales, decidieron no aprobar los impuestos a los ricos hundiendo la financiación del Estado? Por eso me obligaron a recortar el presupuesto”.
Al respecto, el presidente Petro afirmó que en 2020, durante el mandato de Iván Duque, Colombia compró “chatarra”. Además, aseguró que su Gobierno buscó la renovación del armamento militar, pero argumentó que “dificultades burocráticas” lo imposibilitaron.
Investigación en curso

Equipos técnicos e investigadores ya se encuentran en la zona para determinar las causas exactas del accidente, en una de las tragedias aéreas más graves recientes que involucra a la Fuerza Pública en Colombia.
Mientras avanzan las indagaciones, el país enfrenta no solo el impacto humano de la tragedia, sino también un renovado debate sobre el estado y la modernización de su capacidad militar.
Fuente: BOGOTA ILUSTRADA