La CAR y la Unidad de Riesgo de Cundinamarca sellan alianza para ejecutar obras en 11 municipios y mitigar inundaciones, deslizamientos y avenidas torrenciales.
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La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) anunció una inversión superior a los $30.000 millones para fortalecer la gestión del riesgo en la cuenca del río Bogotá, con intervenciones en 11 municipios priorizados. El objetivo: reducir la vulnerabilidad ante fenómenos como inundaciones, remoción en masa y crecientes súbitas, y proteger la vida de miles de habitantes.
El proyecto, formalizado a finales de 2025 junto a la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (UAEGRD), ya cuenta con los requisitos contractuales y administrativos para iniciar obras en Viotá, Anapoima, Anolaima, La Mesa, El Colegio, San Antonio del Tequendama, Zipacón, Cota, Tocancipá, Subachoque y Zipaquirá.
La CAR tendrá a su cargo la cofinanciación y el desarrollo de la ingeniería de detalle, mientras que la UAEGRD será responsable de la ejecución de las intervenciones en 16 puntos críticos identificados en la cuenca.
“En el marco de la Ley 1523 de 2012, avanzamos en el conocimiento del riesgo a partir de reportes de los Consejos Municipales, lo que nos permite estructurar soluciones técnicas y materializar obras en zonas priorizadas”, explicó Manuel Andrés González Malagón, subdirector de Administración del FIAB e Infraestructura Ambiental de la CAR.

Las obras incluyen acciones de protección marginal, estabilización geotécnica, infraestructura de contención y estrategias de bioingeniería para recuperar zonas degradadas. A esto se suma un plan de reforestación orientado a mejorar la estabilidad de los suelos y fortalecer la cobertura vegetal en la cuenca.
La iniciativa se enmarca en el Plan de Acción Cuatrienal 2024-2027 de la CAR, que busca responder a los desafíos del cambio climático mediante medidas de adaptación y resiliencia en ecosistemas estratégicos.
Con esta inversión, la autoridad ambiental refuerza su apuesta por la prevención de desastres, la protección de los recursos hídricos y la seguridad de las comunidades asentadas en uno de los sistemas fluviales más importantes del centro del país.