El mercado ilegal de bebidas adulteradas sigue en expansión. Expertos revelan cómo detectar botellas manipuladas antes de consumirlas y reducir riesgos mortales.
![]()
La comercialización de licor adulterado en Bogotá y varias regiones del país dejó de ser un fenómeno ocasional y se consolidó como un problema de seguridad pública que obliga a operativos permanentes de control. Ante la creciente sofisticación de las mafias dedicadas al reenvasado, las autoridades intensifican la vigilancia e inspecciones y lanzan una alerta preventiva dirigida a los consumidores.
De acuerdo con expertos de la SIJIN, el peligro no siempre está en el precio bajo, sino en detalles físicos del envase que las redes ilegales aún no logran replicar con precisión industrial. Identificarlos puede marcar la diferencia entre una compra segura y un riesgo grave para la salud.
- Revise el sello y la tapa
El primer punto crítico está en el cuello de la botella. Un producto original presenta una continuidad perfecta entre tapa, cinto de seguridad y estampilla. Cualquier ruptura, desalineación o manipulación visible indica que el envase pudo haber sido abierto y reutilizado.
- Verifique la estampilla
La cinta de seguridad debe estar intacta y correctamente adherida. Si está corrida, rota o no coincide con el diseño oficial, es una señal de alerta. Estas irregularidades suelen indicar que la botella fue rellenada con mezclas que pueden contener alcoholes industriales o sustancias tóxicas como el metanol.
- Observe el contenido
Antes de abrir la botella, gírela suavemente. La presencia de partículas en suspensión, residuos o turbidez es un indicio claro de adulteración. Los licores legales pasan por controles de calidad estrictos, por lo que deben ser completamente limpios y transparentes (según su tipo).
- Analice la etiqueta
La calidad de impresión es determinante. Las etiquetas originales tienen colores nítidos, textos bien alineados y materiales resistentes. En productos adulterados es común encontrar tintas borrosas, errores de impresión o pegado irregular. Además, los datos del lote, fecha y códigos deben coincidir con los grabados en la botella.
- Exija apertura segura en establecimientos
En bares y discotecas, el consumidor es la última línea de defensa. La recomendación es solicitar siempre que la botella llegue sellada a la mesa y abrirla personalmente. Una botella previamente destapada representa un alto riesgo de haber sido manipulada.
Las autoridades también hacen un llamado a la corresponsabilidad ciudadana: tras el consumo, se recomienda dañar la etiqueta y destruir el envase para evitar que sea reutilizado por redes ilegales. Esta práctica contribuye a frenar un mercado clandestino que sigue poniendo en riesgo la salud de los habitantes de la capital.